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jueves, septiembre 05, 2013

El día del profesor (III)

El tiempo pasa. Este es el tercer día del profesor que vivo en India. Los mensajes de felicitación, las tarjetas, las flores de los alumnos, las palabras...

Este año mis alumnos de Diploma, que son con quien tenía clase hoy jueves, y los que me prepararon todo un programa musical y artístico el año pasado, me han regalado una tarjeta monísima - en español, en comparación del año pasado, que lo hicieron en inglés - y un libro de cuentos de aventuras juveniles en bengalí, idioma del que ellos son mis profesores. Y por supuesto, pastel de chocolate para repartir entre todos, como el año pasado (aunque sin velas, esta vez). Pero el verdadero regalo, aunque suene cursi, fueron sus sonrisas, su participar en clase, sus ganas de aprender español que noto cada día en clase.




"Un saludito" :)


Kakababu Somogro: Colección completa de Kakababu, el personaje protagonista.


¡Bengalí, bengalí!

miércoles, julio 10, 2013

Primer día de clase...por tercer año consecutivo

Hoy, como el año pasado, ha sido el primer día de clase de un nuevo curso inicial en la universidad de Calcuta. De nuevo, alumnos, chicos y chicas, la misma aula con sus dos grandes pizarras, las tizas que no escriben bien, los perros entrando y saliendo de clase como Pedro por su casa. 

Pasan los años, y me siento más segura en clase. Cuando llegué solo había dos alumnos, y poco a poco fueron entrando los demás, hasta que al final tuve unos 17 o 18, de los 35 que se supone que deberían estar. Ya me estoy imaginando que algunos nunca vendrán, y veré su nombre en la lista preguntándome qué aspecto tendrá este alumno o alumna que se matricula en una clase a la que nunca tenía pensado asistir. 

Cuando entré, había una chica de mi edad y un hombre mayor, de unos 45 años, que me preguntó enseguida si iba a usar inglés en clase o "direct method". "Español, español", le digo, con una sonrisa, y después de ordenar las fotocopias que voy a usar por la mesa, empiezo a escribir la fecha del día, la "clase de español, día 1", mi nombre, a enseñarles el "yo soy", y que me digan su nombre. Entonces llegan en una oleada un montón de chicos, diez minutos tarde, y vuelvo a empezar. Sigue llegando gente, pero ya no vuelvo atrás, que se apañen, y si no se apañan, que no lleguen tarde la próxima vez. Escribiendo muy clarito en la pizarra los días de la semana, señalando con la fecha qué día es hoy y cuáles son los siguientes, escribiendo el horario de clase, de 17.30 a 19.30, y escribiendo y diciendo que "17.40" NO, les ha quedado claro: tienen que ser puntales. Me encanta la pizarra.


Les dibujo España, les pregunto en qué continente está, si América, África, Europa o Asia ( y me dicen que América, y yo les digo que no), hablamos del fútbol, del que si Real Madrid o Barcelona, que si el tenis, que si bullfighting o flamenco dance. Empecemos por los tópicos, que se sientan cómodos porque saben cosas. Después, toca el cuestionario de datos personales, que aprenden a rellenar siguiendo el modelo del mío que escribo en la pizarra, y les dejo tiempo para que se expliquen unos a los otros las cosas que no entienden, de modo que empiezan a conocerse y yo empiezo a ver quién es más rápido y a quién le cuesta más, a quién le gusta la metodología y a quién no, quién seguirá (probablemente) y quién desaparecerá con la excusa de las vacaciones de octubre ( o sin excusa). 


Después, repasamos la presentación básica que yo he hecho conmigo misma, escribiendo "Yo soy" en la pizarra, y rellenando los huecos con el nombre, de + el nombre del país, y la profesión, en inglés (aunque se copiaron unos a otros y todos dijeron "estudiante" o "student", ya que algunos se sabían la palabra en español y otros no). Para eso, les hice levantarse (cosa que entienden enseguida, con un gesto), y colocarse en un círculo alrededor de las mesas (cosa que no entendían bien hasta que dibujé un círculo en la pizarra, siempre funciona eso de dibujar cosas), y empezando conmigo, seguimos uno tras otro.

Contentos por poder pronunciar sus primeras palabras en español después de la primera hora, me despedí diciéndoles que hasta el viernes, hasta el día 12 (pizarra aquí de nuevo, escribiendo la fecha con números), a las 17.30 exactas y no a las 17.40. Dos horas de clase ya desde el principio sólo en español, les mataría: a los que les cuesta, les desmotivaría demasiado, y a los que se han enterado bien hasta ahora y están motivados, si no entendieran en la siguiente hora, se desmoralizarían. La aproximación a este nuevo método (nuevo para ellos, claro), funciona mejor si es gradual. La próxima clase ya más seriamente, las dos horas completas, con las primeras fotocopias del libro, hasta que todos tengan su propia fotocopia del mismo.

Y nada, ¡que estoy deseando que llegue ya el viernes!

martes, febrero 19, 2013

Bharat Bhand

Esta semana me toca una semana cortita. Entre que el viernes pasado fue Saraswati Puja, la fiesta de la diosa del conocimiento (o de los aprobados, no sé, por el fervor de los estudiantes), y no hubo clase, y que mañana miércoles y el jueves hay una huelga general india de dos días, pues he tenido más tiempo libre. Que no ha sido libre, porque el sábado fue el taller de debate, y esta semana tengo que preparar el siguiente, y además las clases, corregir los exámenes que ya estoy tardando, el curso online para los DELE B1 y B2 que cambian, el proyecto de la revista trilingüe, un artículo que tengo que escribir en inglés sobre una charla sobre El desempleo en España que di en ese pueblo cerca e Bangladesh, Bongaon...añade a todo eso vivir normalmente. Dormir y eso. Pues que un día libre, en realidad, no tengo.

Pero no quería escribir para quejarme de la carga de Febrero, sino de la Bharat Bhand. Mis alumnos y algunos amigos me avisaron de la huelga, y que no había clase. Sin embargo, aunque sabían la noticia, cuando yo les pregunté el por qué de la huelga general, fueron incapaces de contestarme. No tenían ni idea. Ni siquiera se lo habían preguntado. Les daba exactamente igual, totalmente incapaces de sentirse curiosos. Estaban más bien como hartos, así en plan, "otra vez, joder".

Su actitud me sorprendió de sobremanera. Cuando hay una huelga general en España, me parece que no hay nadie que no se entere de por qué es. Hay mucha animación de carteles, anuncios, sale en todos los periódicos, hablamos del tema con el panadero. Pero aquí en India, nada, la gente no se entera, ni quiere enterarse.

Y en realidad las razones por esta huelga parecen buenas: las reformas del gobierno afectarán a la calidad de vida de mucha gente, ya que en definitiva, hacen que sea más caro vivir. Pero aunque todos vayan a resultar afectados por la subida del precio de las comidas, por el precio de la gasolina (que causará problemas con los autobuses, taxis, autosrickshaws y demás, que son fundamentales en India), a la apertura del mercado de tiendas a supermercados de la talla y renombre (léase sí, con sonrisilla) de Wal-Mart....Pues nada, que les da igual.

Qué estado de apatía. Yo entiendo que quizá si los gobiernos anteriores han abusado de las huelgas, pues se pierda la ilusión y la emoción, o que si tienes un gobierno como el de este país, en el que cada día sale una noticia nueva de corrupción (uy...eso me recuerda a otro país!), pues ya pierdas la fe en los políticos y te dé todo igual. De hecho, hasta hace poco en España estábamos igual. Pero en España ha saltado algo, aunque no sepamos todavía a dónde nos va a llevar.

Quizá India sea un país demasiado grande como para que salte algo como ha saltado en España tan rápido (aunque llevan muchos más años de democracia que nosotros). No obstante, hay un punto que me parece que es en gran parte culpable de semejante situación de apatía y alienación total del mundo que les rodea: el sistema educativo. Quizá esté haciendo más daño que la corrupción de los políticos. ¿Y por qué digo esto?

Porque he notado en mis alumnos, sobre todo en los que no vienen a clase, dificultades para relacionar información. También dificultades para comprender e interpretar: decodificar, decofican el texto, pero no han entendido ni palabra (lo peor es cuando ellos creen que si lo han entendido y te demuestran que no). También problemas para concentrarse y para recordar. Una cosa que vemos una semana, la olvidan a la siguiente. Estos alumnos no aprenden bien, y no es porque sean tontos.  Yo creo que es que nunca les han enseñado a hacer nada parecido y no tiene práctica ni acaban de comprender el proceso. Es demasiado nuevo. En este proceso uno tiene que preguntarse cosas, buscar relaciones, similitudes, pero simplemente, no tienen interés de preguntarse nada ni de buscar nada. Así es así, y punto. Lo escribo en el examen y ya está,

Apatía, lo que han aprendido no es a sumar, ni por qué el mundo es así como es ahora y no es diferente, cómo vivimos, ni nada de nada. Sólo han aprendido apatía.

Y claro, cuándo te encuentras un grupo así, dejas de ser profesor de lengua y te conviertes en otra cosa. Todavía no sé en qué...

sábado, febrero 16, 2013

Primer día del taller de debate

Pues por fin hoy inauguramos el nuevo taller de este año: Debate en español. Lo he llamado también como "Hablando se entiende la gente", porque es de lo que va el taller: si no hablamos no nos entendemos, y por eso debatimos, hablamos, nos entendemos, y llegamos a una conclusión. A veces, los refranes vienen que ni pintados para clase...

Los alumnos llegaron en general, tarde, como siempre, y empezamos a las 10.30. Ya me lo imaginaba...por eso fijé la hora de comienzo a las 10. Porque si digo a las 10.30, significa las 11....y no da tiempo. Hace falta tiempo para hablar y entendernos.

De momento (y creo que hasta el final, porque no voy a admitir a nadie más en el curso, a no ser que haya una buena razón para ello), tengo 5 chicos y 3 chicas (conmigo, 4). Hay de todas las edades y trasfondos, así que la variedad ayuda.

La clase de hoy fue la más teórica que habrá en el curso, porque el primer día es importante sentar las bases a partir de las cuales vamos a entender la palabra "debate" y el proceso mental para elaborar argumentos. Cómo pensar, vamos. Y eso se resume en dos palabras: pensar críticamente.

Esto del pensamiento crítico, o del pensar críticamente (casi me gusta más esta versión, el verbo da la sensación de acción y proceso, el sustantivo hace que parezca algo muy estático... y no lo es), es algo muy interesante. Yo había oído el término, pero nunca había buscado qué significaba realmente. Estas semanas que me he pasado revolviendo la red de arriba a abajo para encontrar información (¿que cómo llegué al pensamiento crítico cuando yo iba buscando "debate"? Pues por la argumentación, chicos y chicas. Para argumentar bien, hay que pensar bien...) he descubierto cosas muy interesantes. Entre ellas, la Taxonomía del Aprendizaje de Bloom. Aunque los modelos en internet suelen ponerla en círculo o en pirámide, en mi opinión hay una metáfora mucho más interesante para ilustrar este modelo. Se trata de la Metáfora del Iceberg. 

Esta metáfora ya la usó Hemingway cuando hablaba de la escritura (de lo que no se ve, pero está ahí), y con el aprendizaje es igual. Dice Bloom (en el 1956) que hay 6 niveles de aprendizaje: conocimiento, comprensión, aplicación, análisis, síntesis y evaluación. El conocimiento sería el recordar las cosas, los datos, la información, saber definir o describir. Es la puntita del iceberg, la parte que vemos. Es fácil pensar que alguien sabe mucho porque sabe muchos datos, da las respuestas correctas, se sabe las fechas de todas las guerras, los nombres de todos los reyes, etc, etc. Como es lo más fácil de ver, por eso tenemos exámenes como los que tenemos, que califican al alumno por su capacidad de repetir los datos que le hemos inculcado en la clase. Pero es eso, nada más que la puntita: el saber viene después, está debajo de la superficie, y no se puede percibir tan claramente como la memorización. Pero la mayoría del iceberg no se ve, está debajo del mar, y así es con el aprendizaje: está en la profundidad, no en la superficie. La comprensión, el siguiente nivel, además de entender, por supuesto, es por ejemplo, saber explicar algo. Si lo entiendes, lo puedes explicar; pero, ¿cómo explicar algo que no entiendes? Pues malamente... La aplicación es el hacer cosas con lo que has aprendido, ponerlas en práctica. El análisis, como ya nos dice la palabra, es el poder analizar y comprender la estructura en partes, categorizar, desmenuzar la cuestión. La síntesis es la creación de algo nuevo a partir de todo eso que has aprendido. Y la evaluación, la capacidad de valorar que algo es bueno o no, que es de calidad o no. Las versiones revisadas de los años noventa cambian el orden de los dos últimos niveles, poniendo la síntesis al final. Yo también opino que la síntesis es lo último, la muestra final de que uno ha aprendido algo: cuando puede crear algo nuevo a partir de lo que sabe.

Un ejemplo de lenguas:

Nivel conocimiento: saber el significado de las palabras individuales. Mesa = table. 
Nivel comprensión: entender frases. Poder explicar al compañero estructuras gramaticales.
Nivel aplicación: poder crear frases a partir de los modelos gramaticales, pero sin copiar: un elemento de las lenguas es la capacidad de producir enunciados siempre diferentes.
Nivel análisis: poder entender textos complejos. Un texto largo requiere de un análisis (aunque algunos alumnos lo hagan inconscientemente) de las relaciones de coherencia y de cohesión que indican los marcadores del lenguajes (palabras como "pero", "aún así", "es más", "por lo tanto", etc.). Por ejemplo, leer novelas, o ver películas
Nivel evaluación: leer textos complejos y valorar la calidad del escrito más allá de la gramática. ¿Está bien escrito o no? ¿Tiene calidad literaria o no? ¿Tiene calidad cinematográfica o no? (depende del texto, cambia el baremo)
Nivel síntesis: escribir una novela. Y si además, escribes una novela buena, es el no va más. 


¿Y cómo profundizar en el aprendizaje para llegar al nivel de síntesis? O más bien, ¿cómo salir del nivel de mero conocimiento de datos? Pues usando el pensamiento crítico. Sus elementos a tener en cuenta nos ayuda a pensar con calidad, a pensar más y mejor. Y resulta que pensar es una de las cosas que hacemos para aprender (y enseñar). Y para comunicar, y para argumentar, y para todo. Además, pasa que para argumentar, no sólo tienes que profundizar en tu nivel de aprendizaje de los temas que vas a hablar, sino también en tu nivel de proceso mental (aprender a pensar, es un aprendizaje que también puede medirse a través de esta taxonomía), y si es en español, además, hay que profundizar en el aprendizaje del español. Ya no vale con saber que "argumentación" es "argumentation". Eso es como no saber nada. ¿Y cómo se aprende mejor? Haciendo (nivel síntesis).



Aunque esto de la taxonomía viene de Bloom, en realidad, todo eso ya lo decía Confucio en el 500 a.C:

Lo que me contaron, lo olvidé
lo que vi, lo entendí,
lo que hice, lo aprendí.


Fue una clase curiosa. Llena de ejemplos, aclaraciones y preguntas a mis alumnos, que tenía que definirme qué NO son las cosas: qué NO es un debate, qué NO es pensar, qué NO es pensamiento crítico. Así, podíamos alcanzar a entender qué es un debate, qué es pensar, y qué es pensamiento crítico, mucho más fácilmente que con una pregunta directa e intimidatoria.

Pero lo mejor, creo, fue la manera de terminar: pedirles que aplicaran todo lo aprendido hoy sobre el pensamiento crítico en una evaluación de la actuación de la profesora en clase, siguiendo los baremos del critical thinking: claridad, precisión, rigurosidad, relevancia, profundidad, amplitud, coherencia e imparcialidad. Todavía no he visto mis notas...

jueves, febrero 07, 2013

Sorpresas que te dan la vida

Como que un alumno te diga, intentando hablar el mejor español posible para él, que por favor, aunque otros estudiantes no vienen a clase, que él quiere aprender español bien y que le enseñe todo, por favor.

O volver a casa y encontrarte que vas a cocinar tu plato favorito (paneer con espinacas) y a tener auténticas crêpes de postre :)

lunes, febrero 04, 2013

Empezando el taller de debate

El sábado pasado tuve las entrevistas con mis candidatos a participar en el taller de debate que empezará en dos semanas. Fue muy interesante y bonito ver a mis estudiantes de teatro, y de Diploma, reunidos en la sala, deseando participar. También hubo alguna gente nueva, algo necesario, para que no se vuelva todo como un club privado.

8 candidatos se presentaron, mientras que otros tres me prometieron asistir al curso pero no podían venir a las entrevistas por diferentes motivos. No me preocupa porque son tres personas que sé perfectamente que pueden asistir al taller. Sin embargo, dos de los candidatos me hicieron dudar de su idoneidad para el taller: R y S. 

R es un chico con cierta discapacidad psíquica, desconozco el término exacto, pero a sus 30 y muchos años, piensa y actúa como un niño preadolescente. Aunque no pueda pensar tan claramente sobre temas quizá más profundos, puede razonar muy bien cuestiones, digamos, superficiales: le pregunté sobre las películas que le gustaban y no le gustaban, y me respondió que no le gustaban las películas de Bollywood. ¿Por qué? Porque hay mucha violencia en esas películas. ¿Y eso es malo? Sí, me dijo. ¿Por qué?, le pregunté de nuevo: "porque es un modelo malo para la sociedad", me respondió. Vamos, que razonar, razona.

S es una chica que viene de un entorno muy tradicional, con un español todavía limitado (apenas lleva dos años estudiando español), no demasiado acostumbrada a pensar (quizá menos que sus otros compañeros), y entre eso y las dificultades que tiene para comprender español, me hicieron dudar mucho. Pero al final pensé que si alguien podía aprender mucho de este curso, era ella, así que acepté que se matriculara. Espero no arrepentirme.

¿Qué les pregunté en la entrevista? Pues además de cosas básicas, como el nombre y los años que llevan aprendiendo español y qué otras cosas han estudiado, les pregunté:

  • ¿Por qué quieres participar en este taller?
  • ¿Qué esperas aprender de este taller?
  • ¿Qué significa para ti la palabra "debate"?
  • ¿Qué significa para ti la palabra "pensar"?
  • ¿Lees periódicos o ves las noticias en la televisión regularmente? Si la respuesta es afirmativa, qué periódicos lee, qué noticias ve, y con qué frecuencia. 
  • ¿Qué noticia que has leído últimamente te ha impactado mucho? Cuéntamela
  • A partir de la noticia, o de otro tema que saliera en la conversación (el tráfico de Calcuta, la educación en India, las películas en el caso de R), les preguntaba su opinión, por qué las cosas son así, si está mal, por qué está mal, qué se puede mejorar y cómo, etc.


Me sorprendió que la gran mayoría leía dos periódicos cada día, uno en bengalí y otro en inglés. Algunos también leen las noticias de medios españoles online, algunos El País, otros El Mundo. Las noticias que más les habían impactado fueron lo de la violación de Delhi, y que el gobierno de Bengala Occidental prohibiera a Salman Rushdie entrar en la ciudad de Calcuta. 

¡Estoy deseando empezar ya el sábado 16!

martes, enero 29, 2013

Aprender a pensar

Últimente en mis clases estoy probando a enseñar algo más que la lengua española. Ya lo intentaba hacer antes, "obligando" a mis alumnos a deducir y adivinar del contexto el significado de las cosas (ya que hablo ni una palabra de inglés durante la clase, ni de bangla), intentando que razonaran y usaran el sentido común para entender las cosas por sí mismos, sin esperar a que yo explique todo. Pero ahora estoy intentando llevar esto más allá, probando a enseñar contenidos útiles para su vida real. No contenidos realmente, sino procesos mentales.

Por ejemplo, aprovechando el nuevo año, dedicamos una semana a hablar de los propósitos de año nuevo, de nuestros sueños en el futuro, y de cómo llegar a ellos. Para eso, primero presenté el signficado de "propósitos", como "cosas que quieres hacer", y comentando (gracias a la página de RTVE) cuáles eran los própositos de los españoles para este 2013 (en los que tuvimos una interesante discusión aprendiendo a deducir del contexto implícito el significado de la palabra "crisis" en la frase "salir de la crisis", teniendo en cuenta que esta frase la dicen los españoles en el año 2013... Para aprender una lengua también hay que estar al tanto de la actualidad). Después comentamos qué les parecían esos propósitos de año nuevo. Luego, comentamos la siguiente frase:

"Construimos el futuro con las decisiones que tomamos hoy. Nosotros decidimos el futuro que queremos construir"

El problema, acordaron todos los alumnos, era decidir el futuro que querían. Algunos de ellos lo veían todo muy negro, y no podían imaginarse nada. Así que el siguiente paso fue ayudarles a imaginarse algo. Algo que realmente quisieran hacer y ser. Les puse la música de la banda sonora de Amelie, que es como un cuento de hadas y ayuda a imaginar, les di lápices, goma, colores, una hoja en blanco, y se pusieron a dibujar (con mayor o menor habilidad, eso era irrelevante) el futuro que deseaban, que imaginaban si todo fuera posible, para el 2018. Algunos dibujaron cosas increíbles, totalmente fuera de sus campos de estudio o de su manera de vivir, otros imaginaron cosas más esperables. Para imaginar, tenían la ayuda de tres preguntas: cómo querían ser en el futuro, qué querían hacer en el futuro, y qué querían tener (material o no) en el futuro.

Algunos tardaron como media hora en empezar a dibujar, pero todos acabaron dibujando y coloreando y soñando.

Después de imaginar el futuro y de contárselo a sus compañeros, tenían que pensar en los propósitos que debían hacer este 2013 para en el 2018 llegar a ese futuro que habían imaginado. Los que se lo tomaron más a broma, y se dibujaron, por ejemplo, a sí mismos en una selva de África, fueron consecuentes con lo que habían dibujado y elaboraron sus propósitos de acuerdo a ese futuro dibujado. En general, todos cumplieron muy bien la tarea, y creo que a alguno de ellos les ayudó bastante. Quizá no durante la actividad en sí, pero creo que la idea de imaginar el futuro para planificar qué hacer en el presente para conseguir llegar hasta ahí se ha quedado en su cabeza. 

Además de actividades en la clase, estoy a punto de empezar un taller de debate en español, cuya preparación me está enseñando a mí muchísimas cosas en las que no había pensado antes. Espero poder aprenderlas a tiempo antes de que empiecen las clases, o no voy a ser capaz de hacerlo bien. Porque debatir es argumentar y para argumentar, hay que tener las ideas muy claras en la cabeza, hacer las relaciones correctas entre las ideas, de manera que el argumento sea válido y coherente, y además, el handicap de mis alumnos va a ser expresar todo eso en español (cuando tampoco es que todos los nativos sepan). Sin embargo, estoy segura de que aunque no aprendan del todo los marcadores, conectores, organizadores discursivos que son necesarios para hilar coherentemente las ideas, el curso les ayudará a organizar sus pensamientos. Conmigo ya está funcionando.

sábado, septiembre 29, 2012

Curiosas curiosidades

Sé que me repito hasta la saciedad, pero no puedo dejar de notar, a pesar de que resulte difícil de creer, que aunque ya llevo en India más de año y medio, este país no deja de sorprenderme. Cada día acumulo experiencias que en otro país resultarían inimaginables, sobre todo si pienso en países como España, USA, o Japón (que son los que conozco). Vale, Japón también tenía sus curiosidades, pero no son comparables a las que me sorprenden en India.

He aquí el pequeño resumen de la semana:

- Estoy tramitando mi PAN card para evitar tener problemas con el visado y el Income Tax como me ha pasado este año. Tramitar algo en India significa ir y venir a la oficina varios días, cada día con papeles nuevos y siempre falta alguno del que no sabías su existencia. Pero además de eso, hay que rellenar formularios.

La tienda donde estoy tramitando mi PAN card es un pequeño cibercafé escondido del mundo, en uno de los goli (callejuelas) más estrechos que he visto en Calcuta, detrás de un edificio en Bhowanipur. Aunque está relativamente cerca de mi casa, y mi amigo Arnab me la recomendó porque fue allí donde él tramitó su propia PAN card, al principio fue casi imposible dar con ella: no hay ningún cartel ni nada que indique en ese mínimo goli hay una tienda de nada. Así que hay que encontrarla preguntando. El hombre de la tienda no había hecho nunca una PAN card para un extranjero, de hecho, al principio creyó que yo era una NRI (Non-resident Indian, es decir, una ciudadana india que vive en el extranjero, la mayoría, en USA). Cuando por fin le expliqué que no, que era española, volvió a llamar a su oficina central para aclarar dudas de si hacerme una PAN card era posible. Lo era. Tenía que comprar un formulario para rellenar con mis datos y entregar dos fotos tamaño carnet y algunos documentos acreditativos de mi actividad en India. Todo normal.

Pero, ¿dónde comprar el formulario? Fuera de la tienda. ¿Fuera? ¿Fuera dónde? No había ninguna oficina de nada ni ninguna tienda con pinta de vender papeles oficiales que van a ir al Ministerio de Hacienda. Pero esto es India, donde lo inimaginable es posible. "Fuera" se refería en realidad a una tienda de "paan", de tabaco de fumar y de mascar. El hombrecillo, moreno, con bigote espeso y negro, vestido con una camiseta blanca sin asas y un lungi azul, tenía entre las hojas de betel, los botes de diferentes productos que meten en el paan y las cajetillas de tabaco, un bloc con formularios para la PAN card. 5 rupias.

Claro que esto no podía ser tan fácil tampoco. En realidad ese formulario no valía, porque era para "Indian Citizens", y claro, yo no lo soy. Por fin el dueño de la tienda me prometió que me daría el formulario correcto al día siguiente, sin tener que pagar nada. Así fue, y mientras rellenaba el formulario, con cosas absurdas como el nombre de mi padre (como si yo no fuera mayor de edad para tramitar mis propios papeles), o la dirección de mi jefe (que no me la quería dar, y tuve que poner la de la oficina), una de las cosas a completar era si pedía la tarjeta como individuo, como empresa, etc. Pero una de las opciones me llamó la atención de sobremanera:


¿¿Hindu undivided family?? ¿¿Una familia entera puede tener el mismo número, sin diferenciar a los distintos miembros de la familia, para pagar impuestos?? ¿E hindu? ¿Es que los musulmanes o cristianos o sikhs o jains no pueden tener una "undivided family"?

- Cosas de clase. En clase hemos visto en esta última lección que hemos hecho, la ropa, los colores, comprar en una tienda, etc. Al final de la unidad había un pequeño apartado cultural en el que se hablaba de Federico García Lorca, ya que sus poemas son sencillos (el vocabulario, que no el significado), y en muchos aparecen los colores de una manera sorprendente. Así que leímos tres de los seis poemas del libro, los expliqué actuando o dibujando en la pizarra (lo cual les pareció muy gracioso), y en internet encontré otro poemilla, muy sencillo, llamado "Corazón". Al poema le quité tres palabras que tenían que completar a su manera usando su imaginación:


En la mañana _________ (1),
quería ser corazón.
Corazón.
Y en la tarde madura
quería ser _________ (2).
___________ (2).

Alma,
ponte color de __________ (3).
Alma,
ponte color de amor.

En la mañana viva,
yo quería ser yo.
Corazón.
Y en la tarde caída
quería ser mi voz.
__________ (2).

¡Alma,
ponte color __________ (3)!
¡Alma,
ponte color de amor!



Pues creo que para ellos ha sido el ejercicio más difícil que hemos hecho en el curso: imaginar. Dos o tres o cuatro estaban abrumados por la tarea, con los ojos como platos mirando la hoja y mirándome a mí, sin poder reaccionar ante semejante bestialidad: tener que inventarse tres palabras, tres palabras que queden bien en el poema (del que conocen prácticamente todas las palabras, y además, todos tienen un smartphone con diccionario español-inglés que usan en clase). 


Ya sabía que los alumnos aquí tienen problemas para pensar por sí mismos y analizar porque no están acostumbrados a hacerlo en clase: aquí las clases son totalmente magistrales, en las que el profesor no explica, sino que dicta, y los alumnos copian (he visto miles de clases así en la uni, en todas las universidades del mundo, la verdad). Pero no pensé que tuvieran problemas con imaginar libremente, aún a sabiendas de que en esto no hay respuestas correctas o incorrectas, sino que es simplemente por experimentar....(esto también lo expliqué en clase, porque hubo algún alumno que pensaba que tenía que adivinar las palabras del original: es demasiado serio para entender que no es un ejercicio para corregir, sino un juego....).

En fin, al menos creo que el shock les divertió bastante. Entre eso y verme explicar los poemas actuando por la clase, espero que se animen más a leer poesía...

Ah, por cierto, este es el poema original de Lorca: 

En la mañana verde,
quería ser corazón.
Corazón.
Y en la tarde madura
quería ser ruiseñor.
Ruiseñor.

Alma,
ponte color de naranja.
Alma,
ponte color de amor.

En la mañana viva
yo quería ser yo.
Corazón.
Y en la tarde caída
quería ser mi voz.
Ruiseñor.

¡Alma,
ponte color naranja!
¡Alma,
ponte color de amor! 


viernes, septiembre 07, 2012

Happy Teachers' Day

El día 5 de septiembre es el día del profesor en India. Al parecer, había un hombre muy culto que fue profesor en la Universidad de Calcuta, en Oxford, y fue el segundo presidente de India,  Sarvepalli Radhakrishna. Un día uno de sus alumnos le pidió permiso para celebrar su cumpleaños y regalarle algo, pero él contestó que lo que le gustaría sería que en lugar de celebrar su cumpleaños, todos los profesores tuvieran un día especial ese día. Ese día era el 5 de septiembre.

Y así tenemos hoy en día el Día del Profesor. El año pasado no fue nada especial, algunos alumnos por separado me dieron una tarjeta de felicitación, o chocolate. Pero este año, este año, ha sido totalmente inesperado y conmovedor. Aunque también sospecho que no tenían mucho interés en tener clase....pero  se lo perdono.

Primero, unos días antes, un alumno me preguntó si el día del profesor iba a haber clase. Yo le dije que sí, que por supuesto, pero que algo divertido. Me dijo que es que estaban preparándome una sorpresa y esperaban que viniera a clase. ¿Una sorpresa? ¿Qué sería?

Por fin este miércoles, cuando fui a clase un poco antes de la hora, había unos alumnos pintando algo en la pizarra. En cuanto me vieron se pusieron a gritar y me no me dejaron entrar en clase. Bajé de nuevo, para encontrarme con un amigo y estudiante de francés y ruso amante de la literatura inglesa, con el que suelo charlar antes de las clases tomando té. Me tomé mi tiempo, porque deduje que mis alumnos necesitaban tiempo para preparar todo. Así, cuando subía por las escaleras, unos cinco chicos que no conozco de nada se acercaron, me felicitaron el día del profesor, y me regalaron una rosa y un bolígrafo. 

Cuando llego a la clase, no me dejan entrar tampoco. Sigo charlando con mi amigo, Kashinath, que me cuenta que a él le invitaron a participar en la sorpresa pero que como tiene clase de ruso, pues no puede asistir. ¿Qué será?...

Al fin una alumna me llama al móvil para que entre en clase. Entro, llamando a la puerta para avisar. Todas las luces están apagadas, pero la mesa del profesor está lena de velas y de una tarta. "¡Feliz día del profesor!" me gritan, y me dicen (en inglés) que apague las velas. Uno de mis alumnos, que es fotógrafo amateur, está listo con su Nikon DSLR sacándome fotos mientras apago las velas y veo que en el pastel está escrito "Happy teachers' day". 


Y no sólo en el pastel. Detrás de mí, el doble encerado de mi clase está lleno de dibujos de colores y en grande, dice: "FELIZ DÍA DEL PROFESOR", y "Lots of love". Les dije que la próxima vez, todo en español, pero en broma, y se rieron, porque siempre les digo "Inglés no, el inglés fuera. Sólo español".


Mientras partía la tarta me sacaron fotos, y luego una de mis alumnas cogió un trozo para metérmelo en la boca (esto se hace en las celebraciones, por ejemplo en las bodas, los novios se dan de comer unos a otros), y me puso perdida de chocolate. Encima vino otra chica a esparcirme el chocolate por toda la cara...Total que salí, aunque ya me habían hecho unas cuantas fotos, para lavarme después de comer mi trozo de tarta. Volví para repartir el resto entre los alumnos, que se ponían en cola para que yo les diera su trozo. Además junto a la tarta, había una tarjeta de felicitación que uno de mis alumnos, un genio de las manualidades, escribió con una caligrafía preciosa.

Por fin me hicieron sentarme para presenciar el programa cultural que me habían preparado: canciones y una obra de teatro. Todo en bengalí, menos la obra de teatro que estaba en bengalí, hindi e inglés. Una de las mejores alumnas de la clase traía unos post-it escritos en español en los que me presentaba los espectáculos. Pero mejor que explicarlos, es poner el video.


Trío de mesa con guitarra


Tagore estilo rock. Una pena que la chica no cantara un pelín más alto


Otra canción bengalí, esta vez de un grupo de rock, sobre la ciudad de Calcuta


Mis alumnos en medio de la obra de teatro, en bengalí, hindi e inglés. El del medio es el autor, que se basó en una obra de Pirandello llamada "La Guerra", para escribir esta. Trata sobre el dolor de los padres cuyos hijos mueren en el frente en el servicio militar.

Y por último, cuando por desgracia la batería de mi cámara me había dejado tirada (en el peor momento), mis alumnos sacan un portátil, se ponen todos detrás de él, y empiezan a cantarme la única canción en español que nos hemos parado a ver en clase (hemos escuchado otras cosas, pero solo por la música, por cultura, no como actividad de clase): "Eres tú", de Mocedades. Vale, la mitad de ellos no estaba cantando, pero el intento ya valía la pena.

¡Ay, menudo día! Al final no hubo nada de clase, pero después de este miércoles, tengo más ganas de enseñarles...

martes, julio 10, 2012

De nuevo en Calcuta

Me cuesta escribir "de nuevo". ¿Realmente estoy aquí otra vez? En cierto modo, me parece que no he vuelto, como si nunca me hubiera ido. ¿Realmente me he pasado un mes en España? Parece todo un sueño, y aquí estoy como ayer, exactamente igual. Hasta las cosas que dejé en la nevera siguen allí donde las puse, a pesar de que dije a los conserjes que se las podían comer si querían. Pero si no querían, podían haberlas tirado también, que ya están pasadas...

Total, que aparte de una nevera un poco más sucia - ya la limpiaré el fin de semana, porque si no lo hago yo no lo hace nadie - lo demás sigue igual. Es como si la gente que hace un mes vi sentada en la calle tomando un té hubiera seguido allí, como estatuas, hasta que he llegado yo y todo ha vuelto a moverse. Es totalmente falso, por supuesto, pero toméis esto como una muestra de egocentrismo, como esos niños que si cierran los ojos creen que el mundo desaparece. Cuando vuelvo a España noto que las cosas han cambiado, pero aquí, quizá porque ha pasado muy poco tiempo (un mes no es nada), no sé, hay una sensación de continuidad. Esa continuidad es tan grande que en cierto modo me he alegrado de  que así sea: porque me sigo sintiendo segura, sigo sabiendo donde comprar el yogur y sigo recordando y entendiendo bengalí, y el metro sigue funcionando igual, los precios de los autorickshaw no han cambiado; total, que no meto la pata más que antes, sino un poco menos cada vez. 

Y también, porque me siento menos extranjera. No es como la primera vez que vine a Calcuta, que todo me parecía extraño, más que extraño casi extravagante, por las tremendas diferencias con Bangalore. Ahora no, no estoy tan perdida, sigo recordando el camino a mi casa a pie incluso metiéndome en las callejuelas. Pero no sólo eso, sino que algunas personas se acuerdan de mí, como los vigilantes del campus, el dueño del pequeño supermercado donde hago la compra grande, el chico de la tienda de fotocopias, la señora que me vendía té delante de la universidad.

Entre las cosas que crean este sentimiento de continuidad, además de la ciudad en sí, es el trabajo, por supuesto. El trabajo que ya he empezado hoy mismo, a pesar de haber llegado ayer. Hoy tenía la presentación del curso de Certificado, el inicial, con la sorpresa de tener nada más y nada menos que 41 alumnos. No 40, no 45, no: 41. Y han venido casi todos. 

Aunque solo fue una presentación breve, de una hora, ya que la clase la empezamos de verdad mañana, me ha gustado mi grupo. Hablé absolutamente todo en español, y me entendieron bien, a pesar de que para muchos es su primer contacto con el español. Como esto es India, ya sé que muchos van a abandonar a lo largo del curso, pero los que se queden, sin duda serán sinceros, porque a pesar de las dificultades iniciales (una profesora que solo habla en un idioma que todavía no entiendes, es todo un desafío) no se habrán rendido.

Así que, aunque adormilada - ahora no, como son las horas de "acción" en España...al horario todavía no me he adaptado :( - estoy muy animada. Sobre todo, después de la clase-presentación, tenía mucha energía. Me viene bien, porque mañana, tengo más...

jueves, mayo 17, 2012

¿Por qué los profesores de español huyen de Bangalore?

Hace dos días descubrí, por razones que no vienen al caso, un blog de una chica que estuvo de profesora de español en Bangalore después de mí en la otra academia de la ciudad, IFlac. Leer sus experiencias, anécdotas, impresiones, me hizo recordar mi experiencia enseñando allí, sentir de nuevo que no he sido, ni seré, la única que ha disfrutado/sufrido (aunque no necesariamente por este orden) de la experiencia de enseñar en Bangalore. Porque enseñar allí y enseñar en Calcuta no se parece en nada...aunque hay algunas cosillas similares.

Ella, y yo, y todos los españoles que se han ido a Bangalore a enseñar, fuera donde fuera, hemos sufrido lo indecible con la desorganización, la desinformación, el desprecio por nuestro trabajo, y la cantidad de cosas absurdas que nos han hecho hacer sin razón alguna. Con todo, creo que puedo decir que mi vida fue más fácil que la suya: empecé teniendo una casa en la que funcionaba todo (sí, en la cocina había una plaga de cucarachas, la lavadora inundaba el salón, había apagones de luz constantes y cortes de agua regulares, mi habitación tenía una miniventana y no circulaba el aire, y no había internet, pero al menos el frigorífico funcionaba aunque estaba hecho un asco y el congelador atrapaba todo lo que dejabas allí en hielo...) y pude registrarme sin demasiados problemas en la FRRO (después de llorarle al jefecillo del despacho de cristal, eso sí, pero solo tuve que ir dos veces, vamos, un récord, y no tuve que sobornar a nadie).

Pero como ella, y como todos, trabajaba 40 horas o más a la semana (una semana hice 60...), pero me pagaban las horas extras, aunque siempre después de requejarme y requejarme, tarde y mal, pero me pagaban (poco). Como a ella, y como a todos, me abrían cursos sin avisar y me cambiaban otros que había preparado, de repente hacía una sustitución de la que me habían avisado con una hora de antelación, ordenaba un material que nadie iba a usar y que a nadie le importaba, preparaba cosas que luego se quedaban en esas carpetas cogiendo polvo, tenía que pasar horas inútiles haciendo cualquier cosa (leyendo, mirando facebook, escuchando música....) en la academia cuando ya no tenía nada que hacer allí, perdiendo mi tiempo y las ganas de trabajar. Me enviaban a la otra punta de la ciudad a entregar libros para un curso que nunca se abrió del todo en una empresa en la que nadie pagó nada, y me negaban días libres mientras veía mis fines de semana tragados por 6 o 9 horas de clase seguidas sin que a nadie le preocupase si había comido algo o no. 

Los profesores de español duramos poco en Bangalore. Creo que el record está en 10 meses, y no fui yo. Los empresarios (de la nacionalidad que sea) parece que se piensan que por trabajar en India vamos a olvidar los derechos laborales o la claridad administrativa y organizativa que traemos impresa en nuesta mente por nuestra cultura europea, pero claramente se equivocan: por eso no dura nadie. Organiza las cosas claramente, informa a los profesores a su debido tiempo, no racanees la ayuda que tanto necesitamos perdidos como estamos en otra cultura a 8000 km de todo lo que conocemos y de todos los que conocemos, permítenos relajarnos y recuperar fuerzas y el ánimo después de tanta frustración (y tanto calor), y nos quedaríamos. Pero no sé por qué razón les cuesta ver algo tan sencillo, cuando todos los profesores que han tenido tienen las mismas quejas. Años y años y todo sigue igual... Así el negocio no mejora.

¿Qué es lo mejor de Bangalore? Los alumnos y la ciudad, aún con sus cosas: alumnos que no hacen los deberes, una ciudad sin aceras en la que no se puede andar, rickshawallas que intentan timarme porque tu color de piel es más claro que el suyo (si les enseñáramos nuestro cheque, dejarían de hacerlo...), su toque de queda. Pero los alumnos se preocupan más por ti que tus jefes, ellos aprecian tu trabajo cuando en la oficina a todo el mundo le da igual lo que hagas, mientras estés tus horas sentada allí calentando la silla, y en la ciudad hay gente interesante que tiene mucho que ofrecer, que enseñarte, y puedes hacer amigos (de la nacionalidad que sea), compartir una cervecilla en un bar, escuchando buena música, y una buena charla, así es como poco a poco compartes una vida.

Al final, todos nos quedamos con la misma impresión: jamás volveríamos a trabajar en Bangalore, pero podríamos vivir allí... Ahora cada vez que vuelvo a Bangalore solo veo lo bueno. Y estando en Calcuta a 40 grados desde hace cinco días, al recordar Bangalore solo veo lo bueno...por suerte para mí.

martes, abril 24, 2012

Charlas charlas

En mi último post os comentaba sobre las peripecias con el escritor que vino a dar una charla a la universidad, pero esa no ha sido la última: el último viernes por fin acabé las clases y las actividades organizadas en la universidad con la charla sobre la Poesía y la Guerra Civil española. Al final, después de mucho trabajar en la presentación de power point y de ensayar brevemente durante la mañana del mismísmo viernes, y de recortar material porque me pasaba del tiempo disponible (es decir, que al final solo pude realmente hablar de 3 poemas de los 6 que tenía pensados, aunque también hablé de El Guernica, cosa que se me ocurrió la noche antes en relación a un poema de Antonio Machado), por fin estuve hablando dos horas a 20 personas que se acercaron a escucharme, y que estaban bien atentos. Al final incluso varios se animaron a hacerme preguntas, en español y en inglés, aunque por desgracia algunas fueron sobre la poesía española en la actualidad, algo que no leo...


Una foto de la charla


Yo con casi todos mis alumnos de Diploma.

Después de eso, y de mi última clase media hora después de terminar, mi primer curso en Calcuta llegó a su fin. Parece que fue ayer y mira, ya han pasado un montón de meses y ya solo me queda preparar los exámenes finales.

Y el teatro que andamos preparando en el taller... Que va andando, con más o menos incidentes, abandonos, cambios de papel, pero ya tenemos contratado el auditorio, así que habrá que hacerlo, ¡cómo sea!

Pero prontito, a Darjeeling, a descansar en unas merecidas vacaciones.

De momento os dejo con algunas fotos de la charla de la Poesía y la Guerra Civil española, y de las afueras de Calcuta: un amigo me llevó en moto un día hasta la autopista camino a Delhi, y hasta el norte norte de Calcuta, para ver una ciudad diferente (bueno, la mitad era Haorah, que claro, sí es una ciudad diferente....o casi). Pero algunos de los paisajes que vimos eran sorprendentes, y no había que irse muy lejos para verlos.


Una escapada hacia la autopista a Delhi. Había una carretera menos que secundaria que no llevaba a ninguna parte: solo a una fábrica de piezas de trenes. Pero la carretera estaba impecable. Claro que después llegaba la fábrica y el pueblucho de chabolas donde vivían los trabajadores...algo a lo que no me atreví a sacarle fotos.

Una nube-murciélago

La moto.

Dakineshwar Mandir desde el puente.

El Ganges, o el Hoogly, entre Haorah y Kolkata.

El puente al atarceder


Fui con mi amigo a un centro comercial, para descansar y tomar un café, y paseando vimos una zapatería en la que no pude evitar pararme al ver las sandalias más geek de mi vida...

martes, enero 17, 2012

Enero

Ya han vuelto las clases, pero no solo eso: han empezado los exámenes parciales y el taller de teatro. Y ha vuelto el frío, que hace más difícil concentrarse para trabajar.

En la universidad tengo dos clases: una de nivel inicial (A1-A2) y otra de nivel intermedio (B1-B2). En el primer nivel tengo a unos 25 alumnos apuntados, de los cuales solo he visto a unos 16, pero regularmente tengo 10 alumnos en clase, a veces (muchas veces) menos. En el segundo nivel, tengo solo cuatro alumnos, pero en realidad en clase casi nunca están los cuatro. Casi todos mis alumnos, entre los dos grupos, son bengalis, pero hay algunos de Bihar o Delhi.


Tras casi seis meses de clase, tocaba ya hacer un examen parcial, que tengo entre esta semana y la siguiente. Lo he tenido que retrasar varias veces por disintos incidentes (vacaciones inesperadas, bodas de alumnos, etc), pero por fin voy a acabar con ello. No hay nada más aburrido que hacer exámenes y corregirlos. ¡Ojalá pudiera prescindirse de los exámenes!

Esa parte es la parte aburrida del mes. La parte divertida es que taller de teatro que por fin he empezado, aunque no ha tenido exito todavía: aquí las cosas van lentas, aunque hayas avisado a la gente con un mes de antelación. Es cierto que no tuve tiempo de poner tantos carteles como esperaba poner, pero confiaba en el boca a boca, que al fin y al cabo suele ser lo que mejor funciona. Al final, tengo de momento unos cinco participantes del taller, todos viejos conocidos ya. Eso facilita un poco las cosas, porque aunque no me sabía el nombre de todos, ya nos conocemos un poco. 

Excepto uno, todos han hecho un poco de teatro anteriormente, pero lo que más les preocupa es mejorar su español: aprender expresión corporal y a actuar es algo secundario. Así que empezamos con una pequeña entrevista-test, para hacerme una idea de como es el grupo: qué significa "teatro" para ellos, cuáles son sus actores favoritos y por qué (todos dijeron que sus actores favoritos eran "naturales", jeje), que los imitaran, que recitaran algo. Luego practicamos pronunciación un poco con un poema. Después hicimos ejercicios de respiración y relajación y acabamos haciendo mímica de profesiones. Fue bastante divertido, aunque me sentía un poco perdida porque una cosa es hacer obras de teatro en el colegio y otra, llevar un taller! Me parece que la primera en aprender cosas voy a ser yo...

Además de todo esto, ayer lunes me confirmaron que el viernes habrá un programa cultural de intercambio con Corea (hay una lectora coreana, aunque es una mujer mayor y solo la he visto un par de veces), y tengo que prepararme algo para el viernes, y pedirle a mis alumnos que hagan algo. Claro, yo creía que mis alumnos tendrían que hacer algo en español, lo cual dificultaba muchos las cosas, pero resulta que no, que pueden hacer cualquier cosa. Me parece que andan escasos de participantes y quieren sacar a gente como sea...Pero como siempre, me encanta la organización y preparación: cinco días antes te lo dicen. Como si te diera tiempo de prepararte algo seriamente así.

A ver qué dicen los alumnos...

La semana que viene tengo unos días de vacaciones, porque es el cumpleaños de Netaji (Subhas Chandra Bose), uno de los luchadores por la independencia de India, el día de la fundación de la universidad, y el Día de la República, así que al menos podré descansar un poco y preparar las cosas para clase, exámenes, corregir, etc etc...¡Me hace falta el tiempo! Aunque me gustaría aprovechar para viajar, porque no voy a tener muchas vacaciones más...

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