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jueves, agosto 14, 2014

Instantáneas


Telarañas de nubes en College Row





De la colección de Candados de Calcuta




Vidas paralelas



Cuenta los cuadrados



Vecindario



Las líneas del destino



Después de la tertulia

martes, abril 24, 2012

Charlas charlas

En mi último post os comentaba sobre las peripecias con el escritor que vino a dar una charla a la universidad, pero esa no ha sido la última: el último viernes por fin acabé las clases y las actividades organizadas en la universidad con la charla sobre la Poesía y la Guerra Civil española. Al final, después de mucho trabajar en la presentación de power point y de ensayar brevemente durante la mañana del mismísmo viernes, y de recortar material porque me pasaba del tiempo disponible (es decir, que al final solo pude realmente hablar de 3 poemas de los 6 que tenía pensados, aunque también hablé de El Guernica, cosa que se me ocurrió la noche antes en relación a un poema de Antonio Machado), por fin estuve hablando dos horas a 20 personas que se acercaron a escucharme, y que estaban bien atentos. Al final incluso varios se animaron a hacerme preguntas, en español y en inglés, aunque por desgracia algunas fueron sobre la poesía española en la actualidad, algo que no leo...


Una foto de la charla


Yo con casi todos mis alumnos de Diploma.

Después de eso, y de mi última clase media hora después de terminar, mi primer curso en Calcuta llegó a su fin. Parece que fue ayer y mira, ya han pasado un montón de meses y ya solo me queda preparar los exámenes finales.

Y el teatro que andamos preparando en el taller... Que va andando, con más o menos incidentes, abandonos, cambios de papel, pero ya tenemos contratado el auditorio, así que habrá que hacerlo, ¡cómo sea!

Pero prontito, a Darjeeling, a descansar en unas merecidas vacaciones.

De momento os dejo con algunas fotos de la charla de la Poesía y la Guerra Civil española, y de las afueras de Calcuta: un amigo me llevó en moto un día hasta la autopista camino a Delhi, y hasta el norte norte de Calcuta, para ver una ciudad diferente (bueno, la mitad era Haorah, que claro, sí es una ciudad diferente....o casi). Pero algunos de los paisajes que vimos eran sorprendentes, y no había que irse muy lejos para verlos.


Una escapada hacia la autopista a Delhi. Había una carretera menos que secundaria que no llevaba a ninguna parte: solo a una fábrica de piezas de trenes. Pero la carretera estaba impecable. Claro que después llegaba la fábrica y el pueblucho de chabolas donde vivían los trabajadores...algo a lo que no me atreví a sacarle fotos.

Una nube-murciélago

La moto.

Dakineshwar Mandir desde el puente.

El Ganges, o el Hoogly, entre Haorah y Kolkata.

El puente al atarceder


Fui con mi amigo a un centro comercial, para descansar y tomar un café, y paseando vimos una zapatería en la que no pude evitar pararme al ver las sandalias más geek de mi vida...

domingo, abril 15, 2012

Dos últimas semanas de curso

Estas dos últimas semanas, por eso de ser las últimas, han sido muy intensas. Mil cosas que hacer (todavía) y mucho calor, tormentas continuas a eso de las 7 de la tarde, visitas de amigos y talleres en la universidad. Además, por ser la ultima semana de trabajo de mi compañera francesa, Clo, el jueves (su último día) fuimos a la universidad las dos vestidas de sari, para sorpresa de nuestros estudiantes (y de todo el mundo que nos veía)


Pero empecemos por el principio.

La primera semana de abril vino mi amigo español y asiduo lector de este blog, Juan, a ver Calcuta antes de marcharse de India (y a visitarme, claro). Aunque tuvo sus pequeños percances con el clima (el calor sofocante, las tormentas que casi le impiden llegar y salir de la ciudad), me quedo con una frase del segundo día: "la ciudad ahora me parece menos hostil". Buen resumen, efectivamente, al principio parece una ciudad totalmente hostial hacia sus habitantes, difícil, dura, caótica, asfixiante...pero luego uno se acostumbra al nuevo lenguaje de esta ciudad, diferente de todas las demás ciudades (aunque en el fondo sea India, hay más diferencias que similitudes), y empieza a resultar un poco más amable, sobre todo por la gente, que suele ser encantadora.

Gracias a él he podido ver, por fin, los jardines de Victoria Memorial, el Indian Museum, St. Paul's Cathedral, St. John's Cathedral, he paseado por Dalhausie (BBD Bagh, la zona de los ministerios, los bancos y los negocios) en un festivo, he ido a cenar al Park Hotel y he tomado uno de los mejores vinos de mi vida (un pinot noir de California, parecido al Rioja crianza pero un poco más suave y afrutado, menos seco).


Victoria Memorial desde el Jardín


La entrada a St.Paul's Cathedral


La Corte de Justicia parece más bien un palacio medieval de juguete...


Fascinantes puentes para conectar los dos edificios de la Corte de Justicia


"Pedacito" de mica encontrada en Bihar, en el Indian Museum.


Creo que era la estatua de un boddhisatva budista, pero ya no me acuerdo...en el Indian Museum.

Pero después de la visita, volvió todo el trabajo acumulado que había quedado pendiente: perseguir a media universidad para que me dieran una habitación en la Guest House y un aula para el escritor que venía a realizar una charla sobre la creación narrativa, escribir mil cartas al respecto, corregir ejercicios y preparar exámenes, arreglar el sari para el jueves como había prometido a Clo (ver la primera foto)...y claro, al final con tanto estrés y calor me dió un bajón y me subió la fiebre, y el día antes de que viniera el escritor tenía 39ºC de fiebre. Me quedé en casa a descansar, le tuve que dar a Clo unas fotocopias con ejercicios para llevarles a mis alumnos para que no perdieran clase. Pero al final, se fue la luz en la universidad y no pudieron hacer nada el clase tampoco. Y yo hasta tuve que salir, para ver el auditorio donde quizá representemos la obra de teatro que estamos preparando en el taller, en mayo. Es el Triguda Sen Auditorium, un lugar desangelado, que apesta a cerrado y lleno de polvo...Seguimos buscando auditorio, pero tal vez tengamos que conformarnos con ese...

Estaba nerviosa, porque si al día siguiente seguía enferma iba a ser un desastre, con la llegada del escritor y no puedo perder clase a final de curso, pero al final me levanté bien y no pasó nada. O sí. Como el miércoles estuve enferma no pude ir a la universidad a seguir persiguiendo a la gente respecto a la habitación y al aula, y di por sentado que, habiendo pedido la habitación la semana anterior, para el jueves y habría llegado la carta con la reserva a la Guest House, pero resultó que no, que no había llegado. Tras discutir un poco con recepción y llamar varias veces a College St, donde nadie cogía el teléfono, al final nos dieron una habitación. 

Pero cuando llegamos a la universidad, enseguida el secretario del departamento me dijo que fuera a hablar con el Assitant Secretary, que simplemente me dijo que fuera a hablar con el Registrar, que a su vez me dijo que fuera a hablar con la General Section...así, de un lao pal otro. Y por fin en la General Section me dicen que...¡yo no he entregado allí ninguna carta para reservar ninguna habitación en la Guest House para el escritor, y que yo había creado un problema! ¡El mismo tío que me la cogió va y me dice eso! Así que ya me enfadé y les insistí hasta que se pusieron a revisar los documentos que tenían esparcidos por la mesa una y otra vez y...¡sorpresa! encontraron la carta: la mía, escrita a mano, fechada, sellada y firmada, y la suya, la que debían haber enviado a mi Guest House con la reserva y que obviamente, perdieron entre el caos de papeles. Y sin disculparse siquiera, me dicen que ahora mi escritor tiene que cambiar de habitación porque recibieron otra reserva para otro señor y que le han dado la misma habitación. ¡Ni de broma! El escritor ya estaba instalado en la habitación, así que les dije que le dieran la habitación vacía al nuevo, que todavía no había llegado a la Guest House, y dejaran al escritor en paz en su habitación, tranquilo. Tampoco estaba el escritor en la Guest House ahora, así que aún cuando este nuevo profesor llegara, se encontraría con que no podría entrar en la habitación, y se molestaría: era mejor para todos darle la habitación vacía a la otra persona por venir, y dejar al escritor en la suya. Además, mi reserva era anterior, pero como la "perdieron", pues le dieron la habitación a la otra persona...En fin, pues no había manera de hacerles entender nada y me decían que nanai, que habia que cambiar de habitación al escritor.

Me marché, enfadada. Me tomé un té y volví al departamento. Desde allí llamé al Registrar, al que le expliqué el problema y prometió devolverme la llamada a ver que se podía hacer. Al cabo de 10 minutos me llama y todo arreglado: el escritor se queda en su habitación, y el otro profesor por llegar se instalará en la habitación vacía. ¿Para qué escribir tantas cartas si al final lo único que soluciona las cosas es una llamada telefónica?

Y esto no fue todo. En los dos últimos meses mi salario, no sé por qué razón, no llega en los 5 primeros días del mes: el de febrero me llegó el día 20 de marzo después de protestar por todos los despachos, y el de marzo todavía no lo he recibido. Así que de nuevo desde el departamento, llamé a nosequién de algún departamento de contabilidad que me decía que es que yo tenía que hacer no se qué papeleo para hacer el proceso más sencillo y tal...

Y estallé. ¿Más papeleo? Pero, ¿por qué? ¿Por qué ellos no quieren trabajar y se pasan el día charlando  y tomando té o viendo facebook en el ordenador? Durante tres meses no tuve ningún problema, ninguno, con el sueldo. Ni la anterior profesora lo tuvo, en tres años. ¿Y ahora, qué pasa? Así que le dije esto (que antes no había habido ningún problema, que María no había tenido ningún problema, que yo quería saber por qué ahora SÍ había un problema y cuál era exactamente), pero el señor simplemente ignoraba mi pregunta (aunque se lo repetí tres veces, mientras el secretario de mi departamento asentía con la cabeza a todo lo que yo decía), hasta que al final me dijo que vería qué podía hacer...Como tenía clase no podía ir a verlo en persona, pero fui al día siguiente, el jueves, con el secretario del departamento (que no me ayuda más porque no puede, vamos, entre su mal inglés y mi mal bengalí, mucho hacemos por entendernos), y va y me dice que es que como ese día no se quién no ha ido a trabajar (sin razones aparentes, o a mí no me las han explicado), pues que voy a tener que esperar al lunes...

Como el lunes no tenga el cheque me los como. Y no es por el dinero. Es porque es su trabajo y no lo están haciendo. Y porque si no me quejo y los persigo, directamente no me pagan...

Pero bueno, el taller de Escritura Creativa (que al final fue una charla sobre el proceso de transformación de "persona cualquiera" en "escritor", por ciertos desajustes y lagunas informativas que prefiero obviar, pero que en el fondo fue mejor idea....) fue bien, funcionó el proyector, vino bastante gente (aunque algunas personas que yo esperaba faltaron), y no hubo contratiempos. Pero lo mejor fue que cuatro de mis alumnos del taller de teatro se hicieron amigos del escritor y lo llevaron por Calcuta, a la Indian Coffee House y a tomar dulces bengalíes, y a montar en tranvía hasta Esplanade, y charlaron un montón, con lo que él tuvo una tarde estupenda y aprendió un montón de cosas sobre India, los indios, y Calcuta. Al final acabamos todos en el Raj's Café, en café español de Calcuta, tomando gazpacho, patatas bravas y huevos rellenos.


Teatreros con gazpacho 
(con el cartel del Royal Bengal Tiger de fondo, vaya, no me había dado cuenta...)

Y ahora me queda preparar un examen, seguir buscando auditorio, y terminar mi charla sobre la poesía española en la guerra civil que está muy a medias!! uf, espero que no me vuelva la fiebre.

viernes, marzo 23, 2012

Mi Calcuta II

Más fotos de la Calcuta en la que vivo.

En el tejado de mi universidad, una especie almacén al aire libre de cosas viejas... 

Mi universidad vista desde el tejado. Yo trabajo en el edificio blanco.


Cerca de la universidad, hay un pequeño mercado y muchas callejuelas. Esto es el norte de Calcuta, bastante distinto del sur, donde vivo yo.

La misma callejuela vista desde el balcón de la casa de un alumno que me invitó a un café un día, después de comprar galletas caseras en la tienda donde de la esquina inferior izquierda. ¡Y qué delicia de galletas!

¡Cuántas galletas artesanas!


La misma calle, desde el mismo sitio, en detalle hacia el señor con los cántaros de leche.

En un sitio como este compro yo la comida cada semana: una tela o un carrito en la calle, y un señor sentado con las piernas cruzadas pesando en una balanza como las que ya no se ven en España, calculando mentalmente el precio de 200 gramos de zanahorias...


viernes, marzo 09, 2012

Holi en Kolkata

Ayer antes de salir a celebrar Holi, me preguntaba si Calcuta estaría a la altura de Bangalore en cuanto mi celebración de Holi, y me alegro descubrir que no estuvo tan mal. Justo antes de salir, una alumna me llamó para ir a una fiesta que estaba celebrando una amiga suya a cinco minutos de su casa, y allí nos fuimos, aunque la fiesta había empezado por la mañana y ya quedaba poca gente. 

La decoración del jardín era increíble. Todo colores, una barra de bebidas y otra con un buffet de comida india, dj y hasta una estructura que echaba agua para jugar con los colores debajo, aunque cuando llegamos ya no la estaban usando. El ambiente era muy bueno, la gente estaba como loca bailando y disfrutando, o comiendo. Todos totalmente coloreados, de arriba abajo. Enseguida nos invitaron a pasar, jugar, bailar, beber, comer...todo lo que quisiéramos. 







Nos quedamos allí una hora y algo, y luego salimos para encontrarnos con unas amigas y salir a tomar algo. Fuimos a un lugar totalmente nuevo para mí, dentro de un centro comercial que no conocía en pleno centro. El lugar, Sheesha, estaba totalmente vacío porque era Holi y la gente estaba disfrutando más en su casa que en bares, pero de todas maneras fue un lugar interesante. No sabía que había sitios así en Calcuta (está escondidísimo, así que a ver quién se entera...). Mis amigas también era la primera vez que iban. Al parecer es muy famoso y los viernes no hay quien entre, pero ayer teníamos todo el lugar para nosotras.


Así que además de celebrar Holi, celebramos el Día Internacional de la Mujer con una salida de chicas, jajaja.

Y el día antes, el miércoles, celebramos Holi con nuestros alumnos en la universidad:



En Holi, Calcuta tuvo un toque bangaloreano.

lunes, febrero 06, 2012

Mi Calcuta


Calcuta es una ciudad con unos edifcios impresionantes. Algunos son de principios dle siglo XX, y aunque no están mantenidos y su estado es ruinoso, se pueden observar todavía muchos detalles interesantes en sus fachadas, sus ventanas, sus arcos, sus fachadas. Me las imagino restauradas y entonces podría hacer competencia a cualquier ciudad europea fácilmente. Aunque también es verdad que tal y como está ahora, Calcuta tiene un encanto único.


En cualquier rincón de la ciudad puedes encontrar templecitos o altares a distintios dioses, con unas estatuas exquisitas y una decoración preciosa. Esta es Kali, la diosa patrona de la ciudad. Se la reconoce por tener la lengua fuera. Significa "qué vergüenza, disculpa mi error", que fue lo que hizo Kali cuando pisa a su marido y casi lo mata en un ataque de furia cuando luchaba en una guerra. Los bengalis también hace este gesto cuando se equivocan en algo.



En la misma calle, este edifcio es casi gemelo del primero, pero este está completamente abandonado, al menos la parte delantera. 



Este es un goli, una callejuela entre casas. Detrás hay más edificios, casas y entradas, a los que llega el sol gracias a que los edificios no son demasiado altos. Este goli en especial tiene un encanto que no he encontrado en otros. ¿Seŕa la pared amarilla? ¿Será el balcón que une los dos edificios? ¿Serán los graffitis de las paredes? ¿Será el verano, que ya ha vuelto?


Netaji, un líder de la resistencia contra los británicos en Calcuta, grafitteado como si fuera el muro de Berlín.




¿Habíais visto unas tuberías como estas antes?


El goli desde el lado contrario, desde las casas. 


Y detrás del goli, más casas tradicionales. Pero al fondo se alza la modernidad del siglo XXI.


Enfrente de la modernidad, tenemos un mini taller, una farola de diseño y las típicas tiendecitas de Calcuta, cerradas un domingo al mediodía.


Esto es Asia, así que las bicicletas son de lo más normal. Aunque como vemos, eso del mantenimiento es algo que falla en West Bengal. Quizá la lluvia tenga algo que ver...


Una escalera de caracol por fuera de un edificio. ¿Será una escalera de incendios?


Este hermoso edificio es de 1935. Me encanta el balcón adelantado que hace de techo de la calle. Debajo, un hombre plancha ropa.


¿Cómo no va una a enamorarse de este edificio?


Y entre estos dos edificios antiguos y hermosos, volvemos a ver amenazante la torre blanca de apartamentos...¿Dónde está la belleza?

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