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jueves, septiembre 05, 2013

El día del profesor (III)

El tiempo pasa. Este es el tercer día del profesor que vivo en India. Los mensajes de felicitación, las tarjetas, las flores de los alumnos, las palabras...

Este año mis alumnos de Diploma, que son con quien tenía clase hoy jueves, y los que me prepararon todo un programa musical y artístico el año pasado, me han regalado una tarjeta monísima - en español, en comparación del año pasado, que lo hicieron en inglés - y un libro de cuentos de aventuras juveniles en bengalí, idioma del que ellos son mis profesores. Y por supuesto, pastel de chocolate para repartir entre todos, como el año pasado (aunque sin velas, esta vez). Pero el verdadero regalo, aunque suene cursi, fueron sus sonrisas, su participar en clase, sus ganas de aprender español que noto cada día en clase.




"Un saludito" :)


Kakababu Somogro: Colección completa de Kakababu, el personaje protagonista.


¡Bengalí, bengalí!

miércoles, agosto 21, 2013

Rakhsa Bandhan

Hoy ha sido Rakhsa Bandhan, el día en que las hermanas atan una colorida y brillante pulsera alrededor de la muñeca izquierda de sus hermanos mayores, o de las personas que cumplan un papel similar en su vida, para fortalecer el vínculo de cuidado y protección entre los dos.

Este año, ha salido un anuncio muy bueno en la televisión, en el que una chica que pregunta la dirección a un policía, al fijarse que el policía no tiene ningún rakhi (pulsera) atada en la muñeca, le ata una, y el policía le da su número de teléfono para que le llame en cualquier momento que necesite protección. Una campaña muy al tono, tras la violación de Delhi y la pequeña (o gran) locura que está sufriendo India ahora mismo. El tema de las violaciones y los acosos sexuales se ha vuelto casi "trending topic" de los medios de comunicación, donde ahora se publican diariamente y con todo tipo de detalles, de manera sensacionalista. El anuncio, supongo, forma parte de una pequeña campaña de concienciación, y sobre todo, de restauración de la imagen de la policía, que está por los suelos, ya que no pocas veces son ellos mismos los violadores. Pero, bueno, el anuncio la verdad es que está muy bien:


Al parecer la significación de este día ha aumentado y ahora incluye la amistad a grandes rasgos. Tantos, que yo he recibido mi propio rakhi a manos de mi amigo Kashinath:


El rakhi en mi muñeca, y el blog al fondo.


Y esta semana andamos de exámenes en la universidad, por fin, con tres meses de retraso:


Mis alumnos, al fondo. El segundo de la derecha, al lado de la pared, es Kashinath, en su examen de ruso.


miércoles, julio 10, 2013

Primer día de clase...por tercer año consecutivo

Hoy, como el año pasado, ha sido el primer día de clase de un nuevo curso inicial en la universidad de Calcuta. De nuevo, alumnos, chicos y chicas, la misma aula con sus dos grandes pizarras, las tizas que no escriben bien, los perros entrando y saliendo de clase como Pedro por su casa. 

Pasan los años, y me siento más segura en clase. Cuando llegué solo había dos alumnos, y poco a poco fueron entrando los demás, hasta que al final tuve unos 17 o 18, de los 35 que se supone que deberían estar. Ya me estoy imaginando que algunos nunca vendrán, y veré su nombre en la lista preguntándome qué aspecto tendrá este alumno o alumna que se matricula en una clase a la que nunca tenía pensado asistir. 

Cuando entré, había una chica de mi edad y un hombre mayor, de unos 45 años, que me preguntó enseguida si iba a usar inglés en clase o "direct method". "Español, español", le digo, con una sonrisa, y después de ordenar las fotocopias que voy a usar por la mesa, empiezo a escribir la fecha del día, la "clase de español, día 1", mi nombre, a enseñarles el "yo soy", y que me digan su nombre. Entonces llegan en una oleada un montón de chicos, diez minutos tarde, y vuelvo a empezar. Sigue llegando gente, pero ya no vuelvo atrás, que se apañen, y si no se apañan, que no lleguen tarde la próxima vez. Escribiendo muy clarito en la pizarra los días de la semana, señalando con la fecha qué día es hoy y cuáles son los siguientes, escribiendo el horario de clase, de 17.30 a 19.30, y escribiendo y diciendo que "17.40" NO, les ha quedado claro: tienen que ser puntales. Me encanta la pizarra.


Les dibujo España, les pregunto en qué continente está, si América, África, Europa o Asia ( y me dicen que América, y yo les digo que no), hablamos del fútbol, del que si Real Madrid o Barcelona, que si el tenis, que si bullfighting o flamenco dance. Empecemos por los tópicos, que se sientan cómodos porque saben cosas. Después, toca el cuestionario de datos personales, que aprenden a rellenar siguiendo el modelo del mío que escribo en la pizarra, y les dejo tiempo para que se expliquen unos a los otros las cosas que no entienden, de modo que empiezan a conocerse y yo empiezo a ver quién es más rápido y a quién le cuesta más, a quién le gusta la metodología y a quién no, quién seguirá (probablemente) y quién desaparecerá con la excusa de las vacaciones de octubre ( o sin excusa). 


Después, repasamos la presentación básica que yo he hecho conmigo misma, escribiendo "Yo soy" en la pizarra, y rellenando los huecos con el nombre, de + el nombre del país, y la profesión, en inglés (aunque se copiaron unos a otros y todos dijeron "estudiante" o "student", ya que algunos se sabían la palabra en español y otros no). Para eso, les hice levantarse (cosa que entienden enseguida, con un gesto), y colocarse en un círculo alrededor de las mesas (cosa que no entendían bien hasta que dibujé un círculo en la pizarra, siempre funciona eso de dibujar cosas), y empezando conmigo, seguimos uno tras otro.

Contentos por poder pronunciar sus primeras palabras en español después de la primera hora, me despedí diciéndoles que hasta el viernes, hasta el día 12 (pizarra aquí de nuevo, escribiendo la fecha con números), a las 17.30 exactas y no a las 17.40. Dos horas de clase ya desde el principio sólo en español, les mataría: a los que les cuesta, les desmotivaría demasiado, y a los que se han enterado bien hasta ahora y están motivados, si no entendieran en la siguiente hora, se desmoralizarían. La aproximación a este nuevo método (nuevo para ellos, claro), funciona mejor si es gradual. La próxima clase ya más seriamente, las dos horas completas, con las primeras fotocopias del libro, hasta que todos tengan su propia fotocopia del mismo.

Y nada, ¡que estoy deseando que llegue ya el viernes!

miércoles, mayo 08, 2013

Vaya semanita

Hacía tiempo que no escribía sobre India, y ya tenía ganas. No paro de decir que estoy muy ocupada, y de poner mil excusas para justificar la falta de actualizaciones, lo sé, en realidad algún tiempecillo podría sacarle al día para escribir, pero con el calor que hace ahora, esos momentos los uso para "re-ducharme". He vuelto al ritmo de las 3 duchas al día. De los 30 grados no bajamos ni por la noche. Entre eso y la de mil cosas que están pasando últimamente, el blog lo tengo un poco de lado.

Pero dejémonos de excusas, y vayamos grano.

Desde que empezó abril el calor no ha hecho más que aumentar, y con eso, el malestar, la falta de energía, y los desarreglos de sueño. He llegado a tener que mover el colchón al suelo para ponerme directamente debajo del ventilador. No puedo dormir con el aire acondicionado puesto, porque hace un ruido de mil demonios y no hay quien pegue ojo si está encendido (ni quien hable por teléfono, ni quien escuche música, sólo se puede escuchar un runrun que no te deja ni pensar). Menos mal que por las noches refresca, y llueve un poco; y menos mal que he descubierto un nuevo restaurante bengalí cerquita de mi casa, que sirve un resfresco casero (aam pora shorbot) hecho a base de un mango verde pequeñito y asado, con agua, masala, sal negra, azúcar y agua, que está de muerte: ideal para refrescarse después de un día agotador.

Sin embargo, no todo puede ser maravilloso: últimamente, tenía muchísimas ganas de comer phuchka (la versión bengalí del pani-puri), y aunque es un pelín peligroso porque nunca sabes si vas a salir sana y salva, o si vas a pasarte el día siguiente encerrada en el baño, después de retrasarlo dos semanas, no podía aguantar más. Salí con un amigo y nos zampamos dos tandas de phuchka, en dos lugares diferentes de la ciudad (las primeras fueron tan tan sosas, que repetimos para quitarnos el mal sabor de boca, nunca mejor dicho).


Vendedor de phuchka en una calle cualquiera de Kolkata (foto no mía, sino de aquí)


Y un primer plano de esta delicia entre salada, ácida y picante, que en Kolkata, puede ser hasta mishti (dulce), si uno se lo pide al phuchkawallah :)



Al principio, no me sentí mal.

Dos días después, el pasado lunes, me desperté en medio de la noche para ir corriendo al baño. A las 5 de la mañana. Y me pasé de la cama al baño, del baño a la cama, hasta las 8, que dije basta, y no me volví a acostar. Por fin a eso de las nueve, podía atreverme a salir a la calle: compré unos huevos y zanahorias, para hacerme una tortilla francesa para desayunar, con un té (el café empeoraría las cosas), y conseguí estar en la cocina todo seguido sin salir corriendo al baño. Fatal. No me había cogido una diarrea tan mala desde la de Bangalore...y como recordaba la de Bangalore, recordaba que tenía guardada la receta de la doctora, con todas las instrucciones necesarias para sobrevivir. El problema era salir a la calle. Entre el calor, el dolor, y el descontrol, no podía aventurarme sola. Menos mal que a eso de las seis de la tarde ya no hacía tanto calor, me encontraba mejor después de una larga siesta, y vino un amigo a ayudarme a ir a la farmacia, porque no estaba segura de poder caminar toda la distancia yo sola (unos 5 minutos). Las piernas me temblaban al caminar, y debía parecer un fantasma andante.

Menos mal que los genéricos indios son fantásticos y baratísimos, y al día siguiente ya estaba mucho mejor. El problema es que había perdido todo el lunes, cuando debería haber ido a hablar con el Rector de la universidad, para recibir la appointment letter, una carta que certifica mi contrato anual, indispensable para la renovación de mi visado. Porque sí, chicos y chicas, parece que fue ayer cuando contaba mi folletín sobre la aventura de extender un visado en India, y de nuevo estoy con el tema. La secuela...a ver cómo va este año. 

Pero con todo ese retraso, que ayer al final no tenía energía todavía (estaba recuperándome en casa, aunque sí que fui a clase), pues hasta hoy miércoles, no fui. Y menos mal que me llevé un libro conmigo, previsora, sabiendo que todo iba a ser más largo de lo que debería. Ya estoy aprendiendo: me llevé el último libro de Steven Pinker, the Stuff of Thought, un libro sobre lingüística muy interesante y divertido. Resulta que estaban entrevistando al Rector, de no sé qué medio de comunicación (fuera había gente sacando videos de los edificios). Además, en la sala de juntas, había una reunión de, supongo, profesores o así, dedicada a Rabindranath Tagore, ya que mañana jueves es el aniversario de su cumpleaños, y además, este año parece que es el 100 aniversario de su Premio Nobel. Y mientras, también, justo en la puerta del edificio administrativo donde está el despacho del rector, un sindicato de alumnos estaba agitando banderas y gritando consignas en bengalí, reclamando algo que no conseguí entender. Mientras todo esto pasaba a la vez, un hombre bengalí se sentó a mi lado y empezó a charlar conmigo en bengalí. Contento de que yo pudiera entenderle y decir unas palabras, en cuanto se enteró de que era española, empezó a hablar de fútbol. Más que hablar de fútbol, me recitó la alineación del Barcelona, lo maravilloso que eran Iniesta y Villa, lo mucho que había admirado a Raúl en el Real Madrid, y que si él tuviera dinero, enviaría a su hijo a Barcelona para que se convirtiera en un gran futbolista (típico padre que tiene hijos para realizar los sueños que él no pudo conseguir, sin preocuparle de si a su hijo le gusta el fútbol o no...). La verdad es que el tema de conversación no me daba para mucho, porque soy una ignorante en fútbol, y el tipo era un fan: me contó que había visto Barcelona desde el satélite de Google Maps, y que le habían impresionado las infraestructuras para el deporte y el tamaño del estadio de fútbol. Claro que no sé si vió lo de Montjuic o el estadio del Barça...

El fan de Iniesta se marchó y me dejó con el libro, una hora que estuve leyendo, esperando. Me cansé y salí a tomar un té con mi amigo Kashinath, en un descanso de sus clases, y justo cuando volví al edificio, la entrevista había terminado: por fin el Rector estaba libre. Enseguida me reconoció y me preguntó si llevaba mucho tiempo esperando, que le perdonara, que hoy había sido un día muy ocupado (no hay tantos extranjeros en la universidad, no somos difíciles de reconocer. Ahora que Charline se ha marchado, creo que somos dos, y yo, la única profesora...). Si bien algunos administrativos son vagos, de esos de "vuelva usted mañana, o pasado mañana", lo cierto es que en los puestos de responsabilidad, hay gente de lo más eficaz y diligente. Tanto el Rector (Vice-Chancellor, o para abreviar, VC) como el Registrar, (un cargo que no sé cómo podría traducir) son atentos, rápidos, y entienden todo a la primera. En menos de dos minutos, ya había obtenido una respuesta positiva, las instrucciones escritas en la carta que llevaba conmigo, y lo que debía hacer claro en la cabeza (aunque quizá fue todo muy rápido y no me dió tiempo a hablar como me habría gustado, pero es que había cola, con el asunto de la entrevista... otro día será). Después del VC, de nuevo el Registrar, que es siempre sonrisas, hablo con su secretaria, ella me explica todo, y sí, tengo que volver el viernes porque el día del cumpleaños de Tagore es festivo y porque el Assitant Secretary, con el que también tengo que hablar, hoy estaba en una reunión y no podría atenderme. Pero todo está claro: a las doce recojo la carta, la llevo al secretario, y la carta que reciba la llevo al Registrar y a la General Section para que me renueven la habitación en la Guest House. Llevará al menos una semana más, pero lo que me preocupa más no es tanto la Guest House (no me van a dejar en la calle, seguro), sino la Appointment Letter para el visado, que sin ella nanai. Ni sin ella, ni sin el Form-16, que los lectores habituales recordaréis de la mencionada serie de entradas sobre la "aventura" de renovar el visado en India. Menos mal que esta vez ya sé lo que es el Form-16, ya tengo PAN card, ya sé cómo funciona lo del Income Tax.

Espero que todo sea un poquito más sencillo que la última vez.

martes, febrero 19, 2013

Bharat Bhand

Esta semana me toca una semana cortita. Entre que el viernes pasado fue Saraswati Puja, la fiesta de la diosa del conocimiento (o de los aprobados, no sé, por el fervor de los estudiantes), y no hubo clase, y que mañana miércoles y el jueves hay una huelga general india de dos días, pues he tenido más tiempo libre. Que no ha sido libre, porque el sábado fue el taller de debate, y esta semana tengo que preparar el siguiente, y además las clases, corregir los exámenes que ya estoy tardando, el curso online para los DELE B1 y B2 que cambian, el proyecto de la revista trilingüe, un artículo que tengo que escribir en inglés sobre una charla sobre El desempleo en España que di en ese pueblo cerca e Bangladesh, Bongaon...añade a todo eso vivir normalmente. Dormir y eso. Pues que un día libre, en realidad, no tengo.

Pero no quería escribir para quejarme de la carga de Febrero, sino de la Bharat Bhand. Mis alumnos y algunos amigos me avisaron de la huelga, y que no había clase. Sin embargo, aunque sabían la noticia, cuando yo les pregunté el por qué de la huelga general, fueron incapaces de contestarme. No tenían ni idea. Ni siquiera se lo habían preguntado. Les daba exactamente igual, totalmente incapaces de sentirse curiosos. Estaban más bien como hartos, así en plan, "otra vez, joder".

Su actitud me sorprendió de sobremanera. Cuando hay una huelga general en España, me parece que no hay nadie que no se entere de por qué es. Hay mucha animación de carteles, anuncios, sale en todos los periódicos, hablamos del tema con el panadero. Pero aquí en India, nada, la gente no se entera, ni quiere enterarse.

Y en realidad las razones por esta huelga parecen buenas: las reformas del gobierno afectarán a la calidad de vida de mucha gente, ya que en definitiva, hacen que sea más caro vivir. Pero aunque todos vayan a resultar afectados por la subida del precio de las comidas, por el precio de la gasolina (que causará problemas con los autobuses, taxis, autosrickshaws y demás, que son fundamentales en India), a la apertura del mercado de tiendas a supermercados de la talla y renombre (léase sí, con sonrisilla) de Wal-Mart....Pues nada, que les da igual.

Qué estado de apatía. Yo entiendo que quizá si los gobiernos anteriores han abusado de las huelgas, pues se pierda la ilusión y la emoción, o que si tienes un gobierno como el de este país, en el que cada día sale una noticia nueva de corrupción (uy...eso me recuerda a otro país!), pues ya pierdas la fe en los políticos y te dé todo igual. De hecho, hasta hace poco en España estábamos igual. Pero en España ha saltado algo, aunque no sepamos todavía a dónde nos va a llevar.

Quizá India sea un país demasiado grande como para que salte algo como ha saltado en España tan rápido (aunque llevan muchos más años de democracia que nosotros). No obstante, hay un punto que me parece que es en gran parte culpable de semejante situación de apatía y alienación total del mundo que les rodea: el sistema educativo. Quizá esté haciendo más daño que la corrupción de los políticos. ¿Y por qué digo esto?

Porque he notado en mis alumnos, sobre todo en los que no vienen a clase, dificultades para relacionar información. También dificultades para comprender e interpretar: decodificar, decofican el texto, pero no han entendido ni palabra (lo peor es cuando ellos creen que si lo han entendido y te demuestran que no). También problemas para concentrarse y para recordar. Una cosa que vemos una semana, la olvidan a la siguiente. Estos alumnos no aprenden bien, y no es porque sean tontos.  Yo creo que es que nunca les han enseñado a hacer nada parecido y no tiene práctica ni acaban de comprender el proceso. Es demasiado nuevo. En este proceso uno tiene que preguntarse cosas, buscar relaciones, similitudes, pero simplemente, no tienen interés de preguntarse nada ni de buscar nada. Así es así, y punto. Lo escribo en el examen y ya está,

Apatía, lo que han aprendido no es a sumar, ni por qué el mundo es así como es ahora y no es diferente, cómo vivimos, ni nada de nada. Sólo han aprendido apatía.

Y claro, cuándo te encuentras un grupo así, dejas de ser profesor de lengua y te conviertes en otra cosa. Todavía no sé en qué...

martes, enero 29, 2013

Aprender a pensar

Últimente en mis clases estoy probando a enseñar algo más que la lengua española. Ya lo intentaba hacer antes, "obligando" a mis alumnos a deducir y adivinar del contexto el significado de las cosas (ya que hablo ni una palabra de inglés durante la clase, ni de bangla), intentando que razonaran y usaran el sentido común para entender las cosas por sí mismos, sin esperar a que yo explique todo. Pero ahora estoy intentando llevar esto más allá, probando a enseñar contenidos útiles para su vida real. No contenidos realmente, sino procesos mentales.

Por ejemplo, aprovechando el nuevo año, dedicamos una semana a hablar de los propósitos de año nuevo, de nuestros sueños en el futuro, y de cómo llegar a ellos. Para eso, primero presenté el signficado de "propósitos", como "cosas que quieres hacer", y comentando (gracias a la página de RTVE) cuáles eran los própositos de los españoles para este 2013 (en los que tuvimos una interesante discusión aprendiendo a deducir del contexto implícito el significado de la palabra "crisis" en la frase "salir de la crisis", teniendo en cuenta que esta frase la dicen los españoles en el año 2013... Para aprender una lengua también hay que estar al tanto de la actualidad). Después comentamos qué les parecían esos propósitos de año nuevo. Luego, comentamos la siguiente frase:

"Construimos el futuro con las decisiones que tomamos hoy. Nosotros decidimos el futuro que queremos construir"

El problema, acordaron todos los alumnos, era decidir el futuro que querían. Algunos de ellos lo veían todo muy negro, y no podían imaginarse nada. Así que el siguiente paso fue ayudarles a imaginarse algo. Algo que realmente quisieran hacer y ser. Les puse la música de la banda sonora de Amelie, que es como un cuento de hadas y ayuda a imaginar, les di lápices, goma, colores, una hoja en blanco, y se pusieron a dibujar (con mayor o menor habilidad, eso era irrelevante) el futuro que deseaban, que imaginaban si todo fuera posible, para el 2018. Algunos dibujaron cosas increíbles, totalmente fuera de sus campos de estudio o de su manera de vivir, otros imaginaron cosas más esperables. Para imaginar, tenían la ayuda de tres preguntas: cómo querían ser en el futuro, qué querían hacer en el futuro, y qué querían tener (material o no) en el futuro.

Algunos tardaron como media hora en empezar a dibujar, pero todos acabaron dibujando y coloreando y soñando.

Después de imaginar el futuro y de contárselo a sus compañeros, tenían que pensar en los propósitos que debían hacer este 2013 para en el 2018 llegar a ese futuro que habían imaginado. Los que se lo tomaron más a broma, y se dibujaron, por ejemplo, a sí mismos en una selva de África, fueron consecuentes con lo que habían dibujado y elaboraron sus propósitos de acuerdo a ese futuro dibujado. En general, todos cumplieron muy bien la tarea, y creo que a alguno de ellos les ayudó bastante. Quizá no durante la actividad en sí, pero creo que la idea de imaginar el futuro para planificar qué hacer en el presente para conseguir llegar hasta ahí se ha quedado en su cabeza. 

Además de actividades en la clase, estoy a punto de empezar un taller de debate en español, cuya preparación me está enseñando a mí muchísimas cosas en las que no había pensado antes. Espero poder aprenderlas a tiempo antes de que empiecen las clases, o no voy a ser capaz de hacerlo bien. Porque debatir es argumentar y para argumentar, hay que tener las ideas muy claras en la cabeza, hacer las relaciones correctas entre las ideas, de manera que el argumento sea válido y coherente, y además, el handicap de mis alumnos va a ser expresar todo eso en español (cuando tampoco es que todos los nativos sepan). Sin embargo, estoy segura de que aunque no aprendan del todo los marcadores, conectores, organizadores discursivos que son necesarios para hilar coherentemente las ideas, el curso les ayudará a organizar sus pensamientos. Conmigo ya está funcionando.

sábado, octubre 06, 2012

La aventura de extender un visado V

Antes de que me olvide de todas las visicitudes que ocurrieron para renovar el visado, mejor que me ponga a escribir...

La última vez, dejamos a nuestra profesora de español abandonando la oficina de la FRRO, después de hablar con el inspector de policía Mr. Verma. Allí se había enterado de que necesitaba un nuevo certificado de su salario y de que tarde o temprano, tendría que hacerse una PAN-card. Pero lo principal era el certificado. Eso significaba volver a hablar con Mr. Mitra, de la Accounts Office. 

Tras estrujarse en el metro para llegar a la universidad, la profesora subió tan rápido como pudo los cinco pisos del edificio administrativo. Entró directamente en el despacho del gerente. Esta vez no había reuniones ni oportunidades de leer a Satyajit Ray. 

- Hello, Miss Leyre, how can I help you?

Tras explicarle toda la historia, que por supuesto entendió enseguida (¿pero por qué no le habían hecho un certificado completo desde el principio, si las cosas eran tan claras?), le prometió que en dos días tendría el certificado. Lo normal.

Pero de todas maneras, allí no había Income Tax... El tema seguía correteando por su cabeza. Aunque no le cabía duda de que al final todo se arreglaría y que extendería su visado, a veces le entraba la paranoia y ya se veía teniendo que pedir una Exit Visa para abandonar el país. 

Cuando por fin recogió el certificado, dos días después, llamó a Mr. Verma, el inspector de policía, para concertar una nueva cita. Jueves a las 2. Allí fue, de nuevo vestida con uno de sus mejores salwar kameez, hecho en el sastre. Llegó un poco tarde, y allí estaba el inspector esperándola. Aunque el hombre que quería aprender español después de jubilarse, no estaba ese día.

Después de saludarse y sentarse, le entregó el nuevo certificado, que él miró con atención. El certificado, los otros papeles, las notas escritas en su dossier. Parecía querer aprendérselo todo de memoria. Por fin, habló:

-As we can see, no Income Tax has been deducted. Please take this blank sheet and write a letter. Just write what I say.
-Thik ache.

Y el inspector, después de unos minutos para pensar y de unos carraspeos, empezó a dictar una carta para un superior: Respected Sir, Me, blablablabla, Spanish Language Lecturer at blablabla, would like to state that I have produced two salary certificates...blablabla...I would also like to state that no Income Tax has been deducted...blablabla....This is for your information and necessary acting...

- Is there something else required for my visa? - preguntó ella, un poco asustada, todo hay que decirlo.
- So far, no. I will talk with my senior and explain everything. Don't worry, I will clear all the process for your convenience.- le aseguró el inspector. 

Ahora, sólo tocaba esperar. Esperar. Esperar. Esperar...

Pero no tuvo que esperar demasiado. Para el lunes siguiente, ya la estaban llamando de la FRRO: please come to see us.

Allá fue, casi rezando para que le dijeran que no había problema y que tenía su nuevo visado esperándola. Pero, por supuesto, sabía que no podía ser así de fácil.

- You need to pay Income Tax. As it has not been deducted directly, you need to pay it all together now. Talk with your university, so that they will do the payment. Do it fast, because by the end of this month, the legal period to pay Income Tax expires, after that you will have to pay a fine.

Estupendo. Y ahora, ¿qué? A la universidad corriendo, claro...

Cuando iba a subir hacia la Account Office, se encontró de golpe con Mr. Mitra, que bajaba. Aprovechó para contarle allí mismo en las escaleras, el nuevo problema.

-Oh, I see....I can't do anything about that...You go to the third floor and talk with Mr. Asutosh Chatterjee. I will give him a call just now. Tell him you need to pay Income Tax for your visa. He will tell you how much it is. After that, you need to go to the Cashier, and bring the receipt back to me.

Parecía sencillo. Se dirigió inmediatamente a la tercera planta. Pero, ¿dónde estaba Mr. Chatterjee? Preguntando aquí y allá, nadie parecía saber quién era este hombre. Por fin, una mujer le dijo: ¿Asutosh? Oh, he is in the computer room. Come, come.

La mujer la acompañó hasta la sala de ordenadores. Le señaló a unas cabezas que asomaban detrás de las pantallas.
-You see? there.
-There, where?
-That person.
-Who? There are too many people.
-That person there.

Ok, leave it. Esa mujer no iba a poder darle más que indicaciones inútiles. Se quitó las sandalias y las amontonó justo a las demás que poblaban la entrada de la sala. Dentro hacía un frío horrible, con el aire acondicionado puesto al máximo. Se acercó al grupo de cabeza que la mujer le había señalado desde fuera.
- Mr. Chatterjee....?
- Yes? Who are you? - le espetó, antipático.
- Mr. Mitra just told me to look for you...
- Oh, you are the Spanish teacher? - preguntó, sorprendido - Yes, he called me just now. Please sit down. - de repente ya no era tan antipático. - So what happens?
- I need to pay my Income Tax as it has not been deducted from my salary. I'm trying to extend my visa and if I don't pay, I won't be able to, and that will be a problem. I can't continue to work here without a visa. What will happen to the Spanish classes?
- Mmmmm....Ok give me your full name...Do you have an identity card from the university?

Después de darle sus datos, una fotocopia de la tarjeta de la universidad, y su propia tarjeta para que la llamara o mandara un email cuando fuera necesario, salió de la sala con la promesa de que esa misma semana podría pagar su Income Tax.

Así fue. A eso del jueves, recibió una llamada: Please come to the Computer Room.

Mr. Chatterjee le entregó un papel en el que decía que tenía que pagar apenas unas 2000 rupias. Debería ir al cashier, tomar un "challan", un papel para permitir un pago, volver a la sala de ordenadores, rellenar el formulario y como no le dejarían pagar eso normalmente, tendría que ir a la Account Office para que escribieran unas indicaciones en el "challan", volvería a bajar a pagar, y volvería a subir para entregarle una copia del papel a Mr. Mitra. Todo esto antes de las 2 de la tarde, porque a las 2 cierra la caja. Es decir, que ese día ya era imposible.

Al día siguiente, viernes, fue a la universidad a las 12. Ir a las 10 habría sido una tontería, porque estaría todo cerrado: pero lo malo es que todo el mundo va a la misma hora, y había cuatro colas enormes en la caja. En encontrar la caja ya había tardado 20 minutos. Le habían dicho que estaba en la planta baja, pero en la planta baja no hay más que un museo. En el museo le dijeron que estaba por la parte de atrás, pero dentro no había ninguna puerta que la llevara al otro lado. Salió del edificio, pero no sabía a dónde ir. Preguntó a otra persona, que le indicó que fuera detrás del auditorio. Detrás del auditorio efectivamente había bastante gente, y unas 8 ventanillas, con carteles diciendo "Horario, de 12am a  2pm", y otros diciendo "Horario, de 11.30am a 13.30pm". Eso es lo que se llama horario flexible, vamos. Había cuantro ventanillas con una cola enorme, y otros tres vacíos. Viendo el panorama, decidió apresurarse. Tomó el challan en una de las ventanillas vacías (solo había colas para hacer pagos), subió los cinco pisos corriendo (que era más rápido que esperar al ascensor), y llegó a la Accounts Office para buscar a Mr. Mitra. Pero ese día, no había ido a la oficina. Conocía al superintendente (o así le llamaban, al menos), que era el segundo en responsabilidad. Pero este era un hombre mayor, lento, y no acostumbrado a tratar con extranjeros. La miró largamente, y ella empezó a pensar que tendría que sacar sus credenciales para que el hombre la tomara en serio: parecía no creer que ella era una profesora. Y si lo creía, parecía no importarle. Sin escucharla, la mandó a la otra esquina de la oficina, donde volvió a explicar su caso a un hombre que no entendía nada. Por casualidad, en ese momento llegó otro hombre, al que el segundo le pasó el caso. Este la escuchó, la hizo sentarse, miró los papeles, y la mandó a otro hombre cuatro mesas más allá, al que le explicó todo el caso en bengalí, pero gritando con toda la potencia de su voz, para hacerse oír entre los murmullos y los ventiladores. Cuando por fin toda la oficina sabía del problema de la profesora de español con el Income Tax y su visado, el cuatro hombre cogió el challan, garabateó algo con un bolígrafo rojo y una letra completamente ilegible, y le dijo que se diera prisa que la caja cerraba en media hora.

En la caja, la cola no había disminuido. Además, una de las ventanillas decidió cerrar porque ya habían dado la una, con lo cual los de esa cola se pusieron a gritar y a increpar al cajero, que al cabo de veinte minutos, tuvo que volver a abrir. 

Cuando por fin le tocó su turno, el cajero, un chico bengalí jovencillo, regordete, mofletudo y con gafas, miró el challan con incredulidad, la miró a ella a través de las rejas de la ventanilla, volvió a mirar el challan, a sus compañeros, y se levantó. ¿A dónde iba? Después de 10 minutos, el chico volvió a sentarse, con otra persona al lado. A ella le quemaba el dinero en las manos: ¡venga, que quiero pagar de una vez! Por fin le tomó el dinero, y enseguida le dio dos copias de un papel: una para ella, otra para la Accounts Office. Se guardó la primera, y la segunda la llevó a Mr. Chatterjee en la tercera planta: Mr. Mitra no estaba ese día, así que era inútil intentar hablar con él. Confiaba en que el hombre de la sala de ordenadores podría ayudarla más.

- Ok, very good. I will contact you next week so that you can come and pick your Form-16.

Espera un momento....¿Form-16? ¿¿¡Pero no le habían estado diciendo todo el tiempo que sin PAN-card no había Form-16!??

-In your form we will write down your paid Income Tax, then you can show it at the FRRO and get your visa extended.

Thik ache. De nuevo, a esperar. Pero con tranquilidad. Esta vez, habría un Form-16.


sábado, septiembre 29, 2012

Curiosas curiosidades

Sé que me repito hasta la saciedad, pero no puedo dejar de notar, a pesar de que resulte difícil de creer, que aunque ya llevo en India más de año y medio, este país no deja de sorprenderme. Cada día acumulo experiencias que en otro país resultarían inimaginables, sobre todo si pienso en países como España, USA, o Japón (que son los que conozco). Vale, Japón también tenía sus curiosidades, pero no son comparables a las que me sorprenden en India.

He aquí el pequeño resumen de la semana:

- Estoy tramitando mi PAN card para evitar tener problemas con el visado y el Income Tax como me ha pasado este año. Tramitar algo en India significa ir y venir a la oficina varios días, cada día con papeles nuevos y siempre falta alguno del que no sabías su existencia. Pero además de eso, hay que rellenar formularios.

La tienda donde estoy tramitando mi PAN card es un pequeño cibercafé escondido del mundo, en uno de los goli (callejuelas) más estrechos que he visto en Calcuta, detrás de un edificio en Bhowanipur. Aunque está relativamente cerca de mi casa, y mi amigo Arnab me la recomendó porque fue allí donde él tramitó su propia PAN card, al principio fue casi imposible dar con ella: no hay ningún cartel ni nada que indique en ese mínimo goli hay una tienda de nada. Así que hay que encontrarla preguntando. El hombre de la tienda no había hecho nunca una PAN card para un extranjero, de hecho, al principio creyó que yo era una NRI (Non-resident Indian, es decir, una ciudadana india que vive en el extranjero, la mayoría, en USA). Cuando por fin le expliqué que no, que era española, volvió a llamar a su oficina central para aclarar dudas de si hacerme una PAN card era posible. Lo era. Tenía que comprar un formulario para rellenar con mis datos y entregar dos fotos tamaño carnet y algunos documentos acreditativos de mi actividad en India. Todo normal.

Pero, ¿dónde comprar el formulario? Fuera de la tienda. ¿Fuera? ¿Fuera dónde? No había ninguna oficina de nada ni ninguna tienda con pinta de vender papeles oficiales que van a ir al Ministerio de Hacienda. Pero esto es India, donde lo inimaginable es posible. "Fuera" se refería en realidad a una tienda de "paan", de tabaco de fumar y de mascar. El hombrecillo, moreno, con bigote espeso y negro, vestido con una camiseta blanca sin asas y un lungi azul, tenía entre las hojas de betel, los botes de diferentes productos que meten en el paan y las cajetillas de tabaco, un bloc con formularios para la PAN card. 5 rupias.

Claro que esto no podía ser tan fácil tampoco. En realidad ese formulario no valía, porque era para "Indian Citizens", y claro, yo no lo soy. Por fin el dueño de la tienda me prometió que me daría el formulario correcto al día siguiente, sin tener que pagar nada. Así fue, y mientras rellenaba el formulario, con cosas absurdas como el nombre de mi padre (como si yo no fuera mayor de edad para tramitar mis propios papeles), o la dirección de mi jefe (que no me la quería dar, y tuve que poner la de la oficina), una de las cosas a completar era si pedía la tarjeta como individuo, como empresa, etc. Pero una de las opciones me llamó la atención de sobremanera:


¿¿Hindu undivided family?? ¿¿Una familia entera puede tener el mismo número, sin diferenciar a los distintos miembros de la familia, para pagar impuestos?? ¿E hindu? ¿Es que los musulmanes o cristianos o sikhs o jains no pueden tener una "undivided family"?

- Cosas de clase. En clase hemos visto en esta última lección que hemos hecho, la ropa, los colores, comprar en una tienda, etc. Al final de la unidad había un pequeño apartado cultural en el que se hablaba de Federico García Lorca, ya que sus poemas son sencillos (el vocabulario, que no el significado), y en muchos aparecen los colores de una manera sorprendente. Así que leímos tres de los seis poemas del libro, los expliqué actuando o dibujando en la pizarra (lo cual les pareció muy gracioso), y en internet encontré otro poemilla, muy sencillo, llamado "Corazón". Al poema le quité tres palabras que tenían que completar a su manera usando su imaginación:


En la mañana _________ (1),
quería ser corazón.
Corazón.
Y en la tarde madura
quería ser _________ (2).
___________ (2).

Alma,
ponte color de __________ (3).
Alma,
ponte color de amor.

En la mañana viva,
yo quería ser yo.
Corazón.
Y en la tarde caída
quería ser mi voz.
__________ (2).

¡Alma,
ponte color __________ (3)!
¡Alma,
ponte color de amor!



Pues creo que para ellos ha sido el ejercicio más difícil que hemos hecho en el curso: imaginar. Dos o tres o cuatro estaban abrumados por la tarea, con los ojos como platos mirando la hoja y mirándome a mí, sin poder reaccionar ante semejante bestialidad: tener que inventarse tres palabras, tres palabras que queden bien en el poema (del que conocen prácticamente todas las palabras, y además, todos tienen un smartphone con diccionario español-inglés que usan en clase). 


Ya sabía que los alumnos aquí tienen problemas para pensar por sí mismos y analizar porque no están acostumbrados a hacerlo en clase: aquí las clases son totalmente magistrales, en las que el profesor no explica, sino que dicta, y los alumnos copian (he visto miles de clases así en la uni, en todas las universidades del mundo, la verdad). Pero no pensé que tuvieran problemas con imaginar libremente, aún a sabiendas de que en esto no hay respuestas correctas o incorrectas, sino que es simplemente por experimentar....(esto también lo expliqué en clase, porque hubo algún alumno que pensaba que tenía que adivinar las palabras del original: es demasiado serio para entender que no es un ejercicio para corregir, sino un juego....).

En fin, al menos creo que el shock les divertió bastante. Entre eso y verme explicar los poemas actuando por la clase, espero que se animen más a leer poesía...

Ah, por cierto, este es el poema original de Lorca: 

En la mañana verde,
quería ser corazón.
Corazón.
Y en la tarde madura
quería ser ruiseñor.
Ruiseñor.

Alma,
ponte color de naranja.
Alma,
ponte color de amor.

En la mañana viva
yo quería ser yo.
Corazón.
Y en la tarde caída
quería ser mi voz.
Ruiseñor.

¡Alma,
ponte color naranja!
¡Alma,
ponte color de amor! 


domingo, septiembre 09, 2012

Happy Teachers' Day II


Repartiendo la tarta entre mis alumnos. ("Ami to peye geche", signfica "Yo ya he conseguido uno")


Comiendo tarta


Abriendo la lámpara de regalo


Sacando fotos de una de las actuaciones


Mi clase :)


viernes, septiembre 07, 2012

Happy Teachers' Day

El día 5 de septiembre es el día del profesor en India. Al parecer, había un hombre muy culto que fue profesor en la Universidad de Calcuta, en Oxford, y fue el segundo presidente de India,  Sarvepalli Radhakrishna. Un día uno de sus alumnos le pidió permiso para celebrar su cumpleaños y regalarle algo, pero él contestó que lo que le gustaría sería que en lugar de celebrar su cumpleaños, todos los profesores tuvieran un día especial ese día. Ese día era el 5 de septiembre.

Y así tenemos hoy en día el Día del Profesor. El año pasado no fue nada especial, algunos alumnos por separado me dieron una tarjeta de felicitación, o chocolate. Pero este año, este año, ha sido totalmente inesperado y conmovedor. Aunque también sospecho que no tenían mucho interés en tener clase....pero  se lo perdono.

Primero, unos días antes, un alumno me preguntó si el día del profesor iba a haber clase. Yo le dije que sí, que por supuesto, pero que algo divertido. Me dijo que es que estaban preparándome una sorpresa y esperaban que viniera a clase. ¿Una sorpresa? ¿Qué sería?

Por fin este miércoles, cuando fui a clase un poco antes de la hora, había unos alumnos pintando algo en la pizarra. En cuanto me vieron se pusieron a gritar y me no me dejaron entrar en clase. Bajé de nuevo, para encontrarme con un amigo y estudiante de francés y ruso amante de la literatura inglesa, con el que suelo charlar antes de las clases tomando té. Me tomé mi tiempo, porque deduje que mis alumnos necesitaban tiempo para preparar todo. Así, cuando subía por las escaleras, unos cinco chicos que no conozco de nada se acercaron, me felicitaron el día del profesor, y me regalaron una rosa y un bolígrafo. 

Cuando llego a la clase, no me dejan entrar tampoco. Sigo charlando con mi amigo, Kashinath, que me cuenta que a él le invitaron a participar en la sorpresa pero que como tiene clase de ruso, pues no puede asistir. ¿Qué será?...

Al fin una alumna me llama al móvil para que entre en clase. Entro, llamando a la puerta para avisar. Todas las luces están apagadas, pero la mesa del profesor está lena de velas y de una tarta. "¡Feliz día del profesor!" me gritan, y me dicen (en inglés) que apague las velas. Uno de mis alumnos, que es fotógrafo amateur, está listo con su Nikon DSLR sacándome fotos mientras apago las velas y veo que en el pastel está escrito "Happy teachers' day". 


Y no sólo en el pastel. Detrás de mí, el doble encerado de mi clase está lleno de dibujos de colores y en grande, dice: "FELIZ DÍA DEL PROFESOR", y "Lots of love". Les dije que la próxima vez, todo en español, pero en broma, y se rieron, porque siempre les digo "Inglés no, el inglés fuera. Sólo español".


Mientras partía la tarta me sacaron fotos, y luego una de mis alumnas cogió un trozo para metérmelo en la boca (esto se hace en las celebraciones, por ejemplo en las bodas, los novios se dan de comer unos a otros), y me puso perdida de chocolate. Encima vino otra chica a esparcirme el chocolate por toda la cara...Total que salí, aunque ya me habían hecho unas cuantas fotos, para lavarme después de comer mi trozo de tarta. Volví para repartir el resto entre los alumnos, que se ponían en cola para que yo les diera su trozo. Además junto a la tarta, había una tarjeta de felicitación que uno de mis alumnos, un genio de las manualidades, escribió con una caligrafía preciosa.

Por fin me hicieron sentarme para presenciar el programa cultural que me habían preparado: canciones y una obra de teatro. Todo en bengalí, menos la obra de teatro que estaba en bengalí, hindi e inglés. Una de las mejores alumnas de la clase traía unos post-it escritos en español en los que me presentaba los espectáculos. Pero mejor que explicarlos, es poner el video.


Trío de mesa con guitarra


Tagore estilo rock. Una pena que la chica no cantara un pelín más alto


Otra canción bengalí, esta vez de un grupo de rock, sobre la ciudad de Calcuta


Mis alumnos en medio de la obra de teatro, en bengalí, hindi e inglés. El del medio es el autor, que se basó en una obra de Pirandello llamada "La Guerra", para escribir esta. Trata sobre el dolor de los padres cuyos hijos mueren en el frente en el servicio militar.

Y por último, cuando por desgracia la batería de mi cámara me había dejado tirada (en el peor momento), mis alumnos sacan un portátil, se ponen todos detrás de él, y empiezan a cantarme la única canción en español que nos hemos parado a ver en clase (hemos escuchado otras cosas, pero solo por la música, por cultura, no como actividad de clase): "Eres tú", de Mocedades. Vale, la mitad de ellos no estaba cantando, pero el intento ya valía la pena.

¡Ay, menudo día! Al final no hubo nada de clase, pero después de este miércoles, tengo más ganas de enseñarles...

lunes, agosto 13, 2012

La aventura de extender un visado III

Volvemos a nuestra profesora, esperando en aquel despacho de un cuarto piso: el despacho del Accounts Officer. Después de un tiempo indefinido en el que se leyó al menos dos capítulos del libro Our films, their films de Satyajit Ray, llegó el encargado de las cuentas de la universidad. Era un hombre muy simpático con una agradable sonrisa, que enseguida la saludó. Ella le contó su problema mientras él leía la carta.
- Pero tú no tienes que pagar impuestos. No eres una residente en India.
- Sí, sí que soy, tengo una tarjeta...
- No, eso no significa nada. Lo hablaré con mis asesores. Vuelve la semana que viene.

Vuelve, vuelve...la semana que viene. ¿No tenía que pagar impuestos? Si no tenía que hacerlo, ¿por qué se lo pedían en la FRRO? Esto era un misterio. ¿Qué tuvo que hacer la anterior lectora?

Yendo de nuevo hacia la oficina del departamento de lenguas, pensó en aquella nómina que firmaba cada vez que le daban su sueldo. Allí decía algo de impuestos, había una deducción. ¿Sería la del Income Tax? ¿Estaría pagándolo pero el Accounts Officer no sabía?

Ya era hora de clase y no podía hacer nada más por hoy. Así que decidió que al día siguiente volvería y pediría ver esas nóminas, a ver si podía fotocopiarlas y llevarlas a la FRRO para que le indicaran qué tenía que hacer. A lo mejor eso valía en lugar de un pay slip...

En la oficina, Joyguru andaba revolviendo papeles en uno de los armarios. La vista de ella se fijó en un papel azul. Sin saber porqué, lo alcanzó con la mano y lo leyó: Form-16. Era un Form-16 de la anterior lectora correspondiente al año 2010-2011. Tenía un número de PAN Card y pagaba unas 2000 rupias de impuestos.

De repente, todo se volvió claro como el agua: dijeran lo que le dijeran, estaba claro que tenía que pagar Income Tax. La cuestión era si ya lo hacía y no recordaban o si directamente no le habían descontado nada. Y si no lo habían hecho, había que convencerles de que era necesario. Pero pensó que si a la anterior lectora le deducían los impuestos, a ella también se lo harían. No tendría sentido que no lo hicieran. Sin embargo, tendría que comprobarlo, porque en India, no se puede estar seguro de nada.

Así que al día siguiente, preparó las clases y las fotocopias enseguida y se acercó a la universidad. A las 10 de la mañana ya estaba allí. Quería conseguir cualquier papel, nómina o lo que fuera y llevarlo a la FRRO sin dilación.

Sin embargo, ella no contaba con que la universidad apenas se estaba desperezando a las 10 de la mañana y que la gente todavía tardaría en llegar. Fue directamente a la Establishment Section, donde estaban las nóminas y aquel hombrecillo que había estudiado algo de español. Llegó a la vez que casi todos los trabajadores, que empezaban a leer el periódico del día. Nadie le hacía demasiado caso: todavía estaban adormilados. Se acercó a uno de ellos.
-Excuse, I would like to see that paper I sign every month when I get my salary...
-Why?
-I want to check something about the Income Tax.
-Oh, ok, for your visa, right?

Pero no fue a buscarlos inmediatamente. Hojeó unos papeles, habló con alguien ("hey, ¿alguien sabe dónde estás las nóminas del departamento de lenguas?), y por fin un chico más jovencillo, que todavía no había tenido tiempo de encender el ordenador para ver las ofertas de relojes, cogió una llave y abrió un armario. Sacó varias carpetas y las puso encima de la mesa del otro hombre.
-This is what you need, right?

Sí, efectivamente, esos eran los papeles. De diferentes meses, firmados por ella, con su salario detallado: base salary, medical allowance, blablabla...Income Tax: 0. Professional Tax: 150 rupees. 

-You know I need a pay slip for the visa but I don't have any. Maybe this would do. Can I take a photocopy?- preguntó
-No, no, you can't take them out from here.
-But it's only one minute...
-No, no. That's not possible.- ¿por qué no? ¿qué problema había?
-Kintu..

Pero no, no había manera de convencerlos. Pronto dos o tres se pusieron a discutir en bengalí, gritándose de un lado a otro de la sala. Algo de su visado, algo de los papeles, algo del Income Tax, algo del Form-16...a veces un hombre mayor de pelo canoso, que era el que llevaba la voz cantante en la discusión y el que parecía entender mejor su problema, le preguntaba cosas: "do you have a PAN Card?", "When is your visa expiring?", etc.

Al final, el mismo señor Canoso se acercó a ella y le dijo.
-You need to ask for a salary certificate to the Accounts Officer. That will do. It will state your salary and allowances and also all the taxes deducted.

En India, uno no se acuesta sin aprender algo nuevo cada día. Ese día era el día del "salary certificate". ¿Y por qué no se lo habían dicho el día anterior? Pero parecía ser la solución. Si aquel certificado tenía todos los detalles, seguro que lo aceptarían en la FRRO.

- But there's no Income Tax deducted from my salary...and it should be. María paid Income Tax. If I don't pay, I'm in trouble.
-Oh, that may be because of the limit. Your salary is just below the limit so you don't need to pay Income Tax yet. This year you will pay.- eso podía ser. Quizá todavía no había ganado lo suficiente para pagar el impuesto, porque hay un límite y por debajo de una cierta cantidad de ingresos, no se paga. Pero la cuestión era conseguir un papel para la FRRO.

-Oh, I see. It may be. So, how can I get that salary certificate?
-Get her a blank sheet of paper. You need to write a letter to the Accounts Officer....

A veces, la vida en India parece un déjà vu.

domingo, agosto 12, 2012

La aventura de extender un visado II

Habíamos dejado a nuestra profesora de español en Calcuta tranquila, disfrutando de su fin de semana, lista para extender su visado el lunes siguiente. Ese lunes, un lunes gris y lluvioso de monzón, preparó las clases y todas las fotocopias necesarias, y se acercó a la FRRO. Esta vez no hubo incidencias en el metro: nada presagiaba la tormenta que estaba a punto de llegar.

Eran las 2 de la tarde aproximadamente cuando llegó. Ese día, por alguna razón, la minúscula oficina, aún más minúscula que antes con el espacio ocupado por los nuevos ordenadores (ya instalados), estaba llena de gente. Una familia tailandesa, cada uno de ellos con su móvil de ultimísisima generación o su IPad, un japonés con gafas, un padre y un hijo africanos, una mujer turca de mediana edad con sus dos hijos casi adolescentes, y un hombre que parecía indio pero no debía de serlo, estaban allí ocupando el pequeño espacio libre que había. Ella tampoco pudo sentarse; se hizo ver, para que supieran que la "spanish teacher", esa que tal vez todavía creen que se llama "María", había vuelto con los papeles.

Tras más de media hora en la que solo trataron a la familia tailandesa, la llamaron a ella, ignorando al resto de la gente: bueno, no es algo de lo que una deba quejarse en una oficina india.

-Good afternoon. 
-Good afternoon. I bring all the papers.- le dice muy convencida a un hombrecillo calvo con gafas, uno de esos dos que trabajan en la oficina mientras el resto mira al aire.- See, this, and this, and that..y aquello y esto otro. - Todo, todo lo que ella creía que debía entregar.
-But where is your Form-16?

¿Form-16? ¿Qué es eso del Form-16?

-Excuse me? What form?
-We need a pay slip and a Form-16. -repetía el hombre, sin entender que ella no entendía.
-What does "pay slip" mean?

Entonces le explicó que el pay slip al parecer era un papel en el que viene detallado el salario mensual. A ella no le daban ningún papel, vamos, ninguna nómina: simplemente un cheque. Las nóminas se quedaban en la universidad.
-Then you need to ask at University and they will give you.
-And Form-16? What's that?

Pues resulta que el Form-16 es un formulario para pagar a Hacienda, algo así como una declaración de la renta.
-This is the first time I hear about this form. -dijo ella, absolutamente desconcertada ante tanta nueva información.- Why nobody told me last Friday? I could have already done something about it.
-With whom you talked last time?
-That guy - dijo, señalando al otro trabajador, que sí, trabajará, pero se le olvida dar información clave.
-Don't worry, just try to come before the end of the week.
-Yes, yes.

Así que nuestra profesora se va, decepcionada, pensando en qué coño será ese form o qué será un pay slip y por qué si es tan normal, a ella no le dan ninguno ni nadie le ha dicho nada de nada al respecto.

Como no podía ser de otra manera, había empezado a llover y tuvo que pelear con muchos paraguas abiertos para poder llegar al metro. Otra vez Rabindra Sadan, otra vez el metro lleno de niñas y niños parlanchines que no se enteran de que una persona a veces necesita calma y que no le den codazos todo el rato. Pero por fin llegó la parada, y nuestra profesora se fue corriendo bajo la lluvia hasta la oficina para hablar con su jefe.

- Archan Babu aajke eshechen? - "Mr. Sarkar ha venido hoy?" pregunta a los "secretarios", o "conserjes", o como pueda llamarse a dos personas que se pasan el día sentados excepto cuando viene ella a pedirles ayuda.
-Na, asheni.- Efectivamente, esto significaba que no, que no había venido.
-Kano? Kobe ashben? Pore?- "¿por qué? ¿cuándo vendrá? ¿después?"
-Na, Archan Babu out of station. - por un momento, la profesora pensó que entendía mejor bengalí que inglés. ¿"out of station"? ¿qué demonios era eso?
-Ki? Out of station?
-He is in Mumbai.

¡Mumbai! ¡Y sin avisar de nada! Ya es la segunda vez que esto pasa...

-Mumbai? Bah...kobe firben?
-Next week.

Estupendo. El jefe fuera, ella sin los papeles, y su visado sin extender y nadie que la ayude. Bueno...¿nadie?
-Listen...Amar visa problem ache...extension er jonno...Amar pay slip er dorkar...
-Pay slip? Kintu tomar pay slip hobena... - lo que viene a decir, que no es posible un pay slip para ella. ¿Por qué? Después de una charla incomprensible entre los dos conserjes, uno de ellos, Joyguru, decide levantarse y ponerse en acción. Siempre es igual: al principio nada se puede hacer, luego, se recorre con ella la universidad entera por ayudar. El otro jamás se ha levantado de la silla si no es para bajar a tomar un té.

Juntos van a la Establishment Section, en la planta baja, donde están los encargados de las nóminas y otros pagos. Aunque la mitad del tiempo están mirando ofertas de coches o relojes en el ordenador (que debe ser uno de los pocos de la universidad con conexión a internet), mientras las mujeres leen revistas. El resto come muri y mira papeles.

Uno de ellos estudió español con la anterior lectora, así que siempre saluda a la nueva profesora con un "buenas tardes, ¿qué tal?", que es lo único que recuerda de las clases. Joyguru explica el problema (¿se puede conseguir un pay slip para ella?), y parece ser que no.
- And Form-16? They also asked me for a Form-16 at the FRRO for the extension of my visa...
-Form-16? But you don't have to pay taxes...no? Do you have a PAN-Card?

La PAN-Card podría ser algo así como el DNI español, solo que no es obligatorio: sirve para poder votar (lo cual significa que mucha gente que tiene edad para votar, pero no tiene PAN Card, no puede hacerlo....¿y esto es un país democrático?) y para pagar impuestos. Siempre pensó que, con esas dos condiciones, era algo para indios. Ahora, intuye que no...si sólo fuera para indios, no le preguntarían. ¿Cómo podría conseguirlo todo antes del viernes?

Primero, cómo no, hay que escribir una carta: To the Accounts Officer.....Respected Sir, I am blablabla, I need to extend my visa, blablabla, a pay slip and FORM-16 is required, blablabla, I kindly request you to do the needful. Yours faithfully, signature.

Siempre una carta para todo. 

El Accounts Officer está en la cuarta planta de un edificio en el que sólo había entrado una vez. Se trataba de otra oficina india, con mesas viejas y desordenadas, papeles por todas partes, los ventiladores al máximo y mucha gente. Allá había una puerta que decía "Accounts Officer", pero dentro no había nadie.

-Jao, jao, wait inside. Ashben.- le dijo una mujer que pasaba por allí: entra, que ahora viene.

Así que entró, y se sentó a esperar. Y a esperar. Y a esperar....

miércoles, julio 18, 2012

La aventura de extender un visado I

Érase una vez una profesora de español que tras diez meses en India, veía acercarse la expiración de su visado. Previsora, quizá demasiado previsora, tres meses antes fue a preguntar a la Oficina Regional de Registro de Extranjeros (FRRO, en inglés) de Calcuta por el proceso. Como quería irse un mes a España durante sus vacaciones de verano a disfrutar de su familia, sus amigos, y de la tortilla española, preguntó con antelación y se aseguró - le aseguraron - de que no debía preocuparse, que a su vuelta su visado todavía estaba vigente y que podía empezar el proceso de renovación entonces, sin problemas. De hecho, cuando se marchaba apenas podía empezar la renovación. Resulta no está permitido hacerlo con más de dos meses de antelación, y marchándose solo una semana después de empezar el plazo para la renovación, no le iba a dar tiempo a "recolectar" los documentos necesarios. Y menos aún teniendo que, en esa semana, estar presente en los exámenes finales, corregirlos y preparar la maleta. 

Pero como le habían asegurado que podía hacerlo a la vuelta, se tranquilizó. Sin embargo, previsora - porque lo era, mucho - estuvo un mes de un despacho a otro, escribiendo cartas, preguntando y hablando con todo el mundo para conseguir una carta de la universidad firmada y sellada, en la que constara que le habían extendido su puesto como profesora de español un curso académico más. La fotocopió y la guardó cuidadosamente, preparada para enseñarla en cualquier momento a cualquier policía de aduanas que le pusiera pegas a su reentrada en el país. Por suerte, no hizo falta nada de eso, y la carta y sus fotocopias se quedaron en su funda, de plástico, en el equipaje de mano.

Así que, cuando volvió a Calcuta, como una persona normal cuyo visado está a punto de expirar, se acercó a la FRRO tan pronto como pudo con su carta de que tiene trabajo, su pasaporte, su registro de extranjera, su carta diciendo dónde vive, todas sus fotocopias, y 20 fotos carnet por si acaso. Esto fue el primer viernes, cuando por fin había cogido el ritmo a las clases de 40 estudiantes y podía disponer de un poco de tiempo para burocracias. 

La FRRO de Calcuta está situada en una zona central, por desgracia llena de bancos, empresitas y escuelas. Por todo esto, el metro hacia y desde esta parada (Rabindra Sadan) está siempre congestionado: cuando lo coges por la mañana, está atestado hasta esa parada justamente por la gente que va a trabajar o los niños que van al colegio (y sus madres, tengan la edad que tengan los chavales); cuando lo coges después del mediodía, está semivacío hasta esa parada, cuando se llena de colegiales que vuelven a casa (con sus madres, tengan la edad que tengan los chavales), y cuando lo coges por la tarde, te subes en un tren abarrotado de gente que vuelve a su casa después de la jornada de trabajo, y en esa parada intenta subirse aún más gente. Un horror, vamos.

Total, que después de sudar apretujada en un vagón de metro, que con suerte te libras del del aire acondicionado (eso si que es una lata de sardinas), te bajas y descubres que en las taquillas de la estación están haciendo cola 500 personas que no tienen una tarjeta de metro y necesitan comprar el billete, cuando la capacidad de esa zona de la estación debe ser de 100 personas como mucho. De alguna manera consigues llegar a una de las escaleras mecánicas, para descubrir que la que sube está estropeada: para arreglar el tráfico humano temporalmente, han parado también la de bajada y la gente va en fila india subiendo o bajando por una única escalera mecánica que ha dejado de serlo.

Cuando sales, te fijas en el señor que intenta arreglar la maquinaria de la escalera que sube con un simple destornillador...y rezas por que no cause un cortocircuito que estropee los ordenadores de la FRRO.

Porque, efectivamente, tras driblar el tráfico de personas que no ven por dónde andan (o eso te parece a ti, porque a ti no te ven, vamos, eso seguro), de agujeros en las aceras, mendigos y gente repartiendo panfletos de falsas academias que te darán el diploma con el que conseguirás todos los empleos, llegas a una oficina destartalada en la que han instalado ordenadores. No voy a decir nuevos, porque antes es que no había. Ahora hay cuatro ordenadores de una marca desconocida, algo así como una mezcla entre IBM y DHL, puede que IHM, que todavía están montando dos "técnicos": dos hombre jóvenes vestidos de pantalón negro y camisa blanca, uno mirando los cables de la cpu y el otro mirando al uno.

- You are the Spanish teacher, na? María, na? - me dice un hombrecillo al que reconozco de otras veces. Es el único al que se le ve hacer algo: firmar, leer papeles, hablar con los extranjeros. Otros hablan por teléfono con dios sabe quién, otros leen libros, otros miran al aire...En total, debe haber unas seis personas sentadas allí. Porque trabajando, no hay seis. 

Tras explicar por enésima vez que no soy María (me pregunto si es que nos parecemos tanto o es que piensan que todas las españolas nos llamamos María...), sino la sustituta, ya me puedo sentar y empezamos la negociación: ¿qué tal en Calcuta? ¿Has visto el Victoria Memorial? ¿Conoces al profesor Mukherjee? Pues los dos estudiamos juntos chino de pequeños, pero luego lo dejamos, yo empecé a trabajar para el gobierno y él empezó a estudiar español y ahora mira... Entre pregunta y pregunta le voy entregando los papeles:
- No has puesto tu altura en el formulario online - no era obligatorio...- escríbelo a boli. - Si lo puedo escribir a boli, ¿por qué demonios tengo que hacerlo online en un límite de tiempo de media hora?
- Esta fotocopia se ve mal. Haz otras. - Bueno, esta es verdad. Las fotocopias eran viejas y con la humedad de Calcuta, ya se sabe...
- Esta carta pone "To whom it may concern". No vale - aunque sí valió para el registro de extranjeros, la misma carta, para renovar, parece que no vale.. - Tiene que decir "Para el Encargado de la Oficina Regional de Registro de Extranjeros, 237 AJC Bose Road, Kolkata-20".

Tomo nota de todo, me voy sin conseguir nada. En la universidad revoloteo por distintos despachos, escribo una carta, voy a ver al Assistant Secretary, pero está ocupado tomándose su postre - mishti doi, a las 3 de la tarde. Espero un rato fuera mirando como empieza a lloviznar. No han pasado ni cinco minutos y ha salido a buscarme a ver que pasa. Le explico lo de mi visado, la carta, mientras gente entra y sale pidiéndole una firma. Le llaman tres veces por teléfono, y él llama una vez también, mientras habla conmigo. Al final, le convezco para que me escriba una carta que no ponga "To whom it may concern", sino todo el rollo de la FRRO. Al final acabo dictándole yo misma la carta a un jovencillo que anda por allí y al que el Assistant Secretary le pide que mecanografíe en el ordenador. ¿Será el secretario del secretario?

Pero yo salgo como unas pascuas, porque he conseguido mi carta el mismo día que la he solicitado, en apenas media hora, y hasta yo misma he podido revisar lo que se escribe para asegurarme de que es lo correcto. Nunca me había salido nada tan bien. El lunes vuelvo a la FRRO y la entrego y listo. Ah, pero tengo que hacer fotocopias de esta carta también....

Y así, la profesora de español pasó un fin de semana tranquilo, pensando que estaba todo solucionado y que el lunes se acabaría la FRRO por una temporadita. Pero las cosas nunca son como uno se piensa, y menos en Calcuta.

En el siguiente episodio, la amenaza del Form-16 y cómo "cinco minutos" significa, en realidad, "dos horas".

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