lunes, enero 06, 2014

Bienvenido, 2013 + 1

Ya van tres. Tres Nocheviejas, tres Años Nuevos, tres despedidas y bienvenidas. Tres noches ancianas sin marisco ni uvas ni campanadas ni refritos musicales del año ni champán ni serpentinas ni gorros ni caretas.

Para haceros una pequeña composición de lugar de mis nocheviejas tradicionales, os contaré que son frente a la playa del Atlántico, que siempre hace un frío que pela, que rara vez no llueve a mares. La reunión familiar empieza con la preparación de una cena en la que no falta el marisco, ni la carne, en la que sobran siempre postres, y con la decoración del comedor y de los comensales, que nos adornamos con gorros y con caretas que tienen más de 27 años. Mi favorito siempre ha sido un gorro de plástico en forma de bombín, blanco con puntos rojos. Entre todos pelamos marisco, uvas y repartimos serpentinas que nos lanzaremos unos a los otros al terminar las uvas. Luego acabamos cantando canciones casi decimonónicas (Somos los repatriados / que vamos al mundo recorriendo...) y bailando los hits de veranos pasados que sacan siempre por la tele, aunque mis preferidas siempre han sido las reposiciones de Martes y Trece.

Aquí, claro, no hay nada de eso, y cada año espero con impaciencia descubrir cómo va a resultar la despedida del año. Unos amigos, Tanmay y Sweta, me habían invitado a una fiesta en su casa; además, durante la tarde, había quedado con varios amigos y el día se me llenó enseguida de una cita a otra. En College Street me encontré con los poetas, a los que llevé turrón de Alicante para repartir. Entre ellos, Aritra, Animikh y Sanghamitra estaban invitados a la misma fiesta que yo, juntos nos fuimos para allá. 

Pero antes, nos sacamos unas fotos por las callejuelas amarillentas:


Sanghamitra, yo y Animikh, ejemplificando la palabra "actitud" de diferentes maneras.


Saludando a la ranura de la puerta

Resultamos ser once: Tanmay y Sweta, su hermana pequeña y su hermano mayor, dos amigos de la infancia de Tanmay, y Probaho, un excompañero de pensión de Tanmay y de Animikh, de los tiempos de la universidad, y nosotros cuatro.

Era la primera vez que hacían una fiesta para despedir el año, pero no lo parecía. Comimos y bebimos, nos embadurnamos de tarta de chocolate las caras cuando dieron las doce (algo que les encanta hacer a los indios en los cumpleaños y en cualquier celebración que implique tartas, por lo que he podido observar en estos años), cantaron y bailaron canciones tradicionales, contaron chistes, y nos fuimos a dormir a las 4.


La tarta que no comimos. El pastelero se equivocó en el año y tuvo que "arreglarlo" añadiendo +1. O quizá es que usa Google Plus.


Animikh (alias Kobi, "poeta", porque fue el primero del grupo), en el suelo muerto de risa y de tarta.


Sweta, la anfitriona


El grupo en el salón


Chimpu y Probaho desayunando a la mañana siguiente, sentados a la manera india.


Collage de la noche por Animikh.



Animikh y Sanghamitra cantando una tradicional canción folclórica bengalí, Hrid Majhare.


Sanghamitra, Animkih y Chimpu cantando Tomar Ghore.


Otra más, que no conocía antes.


Chimpu canta y baila Lal Pahari, mientras todos acompañaban con palmas, y Sanghamitra y Animikh, con voz también.

:D

1 comentario:

Anónimo dijo...

jajaaja, las borracheras son iguales en todos sitios!

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