jueves, diciembre 12, 2013

Un paso 150 años atrás: las relaciones homosexuales son de nuevo ilegales en India

Ayer por la mañana, cuando estaba terminando mi té y leyendo las noticias en la página web de BBC World, mis ojos captaron unos titulares de esos que se mueven atravesando la página: gay sex re-criminalized in India.

¿Qué?

Recuerdo enterarme, en el 2009, que "por fin India ha legalizado la homosexualidad", que en realidad no era tal, lo que había hecho era despenalizarla, pero nada de legalizar. El Tribunal Supremo de Delhi  había declarado que una sección del código penal indio, la Sección 377, era anticonstitucional porque iba en contra de los derechos de igualdad declarados en los artículos 14 y 15 de la Constitución escrita al independizarse el país, después de 1947. 

La decisión fue histórica, pero quizá - como se demuestra ahora - sobrevalorada. Aunque había oído del debate, que el Tribunal Supremo de India estaba revisando la sentencia del Tribunal de Delhi, nadie - NADIE - se esperaba que el Supremo fuera a revocar la decisión. Las noticias daban casi por supuesto que la ratificarían, y no se le daba mucha importancia a la noticia porque el resultado parecía obvio. Y sin embargo, en unas horas, aquel avance, aunque más simbólico que práctico, que la sociedad india había dado en 2009, retrocedió. 

Un paso 150 años atrás.

Vamos a explicar un poco más: 
Aunque la Constitución india es post-independencia, redactada por el adorado Dr. Ambedkar, al que se le considera un símbolo de la sociedad democrática e igualitaria, que acabó de un plumazo con las discriminaciones legales por casta, el Código Penal indio data de la época colonial. Es decir, fue redactado por los británicos, pero no por unos británicos modernos: estamos hablando de la época victoriana.

Para aquellos que sean amantes de la literatura, el término "victoriano" es muy significativo: las hermanas Brontë, George Eliot, Thackeray, Dickens. Pero quizá la obra que más represente el espíritu de su tiempo, sea La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, una sátira que ejemplifica la estricta y estrecha mentalidad de la época, en la que el "decoro", la "propiedad", la "decencia" eran valores exaltados, que debían decorar la fachada de cada persona. La sexualidad, que por su carácter natural e instintivo rompía con todos esos valores, se fue convirtiendo cada vez más en un tabú, casi absoluto: sobre todo la sexualidad femenina - como siempre, sometidas a un fuerte sistema patriarcal, que las empleaba para ostentar el honor de la familia, especialmente en las clases altas y medias -, pero también, por supuesto, las prácticas homosexuales. A la mujer ( el "ángel de la casa") se la mantenía en absoluta ignorancia del sexo, lo cual provocaba no pocos traumas en la noche de bodas: era indecente hablar de sexo con una mujer. Y las prácticas homosexuales (puesto que no se pensaba en "identidad" todavía) estaban castigadas con la pena de muerte hasta 1861.

Esta Sección 377 del Código Penal indio, data precisamente del 1861*, por eso no está penado con la muerte, sino con cadena perpetua. Quizá deberíamos decir que pertenece al Código Penal Británico. Al fin y al cabo, fue Lord Macaulay el supervisor de todo el proyecto, y  no se caracterizaba precisamente por sus ideas de igualdad, fraternidad o libertad. Fue él también quien instauró la Ley Inglesa de Educación en India en 1835, eliminando el apoyo a la enseñanza en las lenguas nativas del país, para crear escuelas en las que se enseñara contenidos anglocéntricos a través del inglés.

Pero, ¿qué es lo que dice exactamente esta Sección 377? Primero, todo hay que decir que no menciona la "homosexualidad" por ninguna parte, porque este término no existía cuando se redactó la ley. Lo que la ley penaliza son las "relaciones sexuales contra natura":

377. Ofensas Antinaturales – Quienquiera que tenga voluntariamente contacto carnal contra el orden natural con cualquier hombre, mujer o animal, será castigado con prisión de por vida, o con prisión durante un determinado período de tiempo hasta diez años, y puede ser también multado.

Explicación - la penetración es un acto suficiente para ser considerado bajo esta sección como contacto carnal. 

Así, a primera vista, el texto parece un poco indefinido, apenas cuatro líneas muy poco detalladas. Pero si tenemos en cuenta la mentalidad que lo escribió, entendemos que se refiere a las prácticas homosexuales y a la zoofilia. Sin embargo, en los años en los que ha estado presente en el código penal, ha habido discusiones acerca de si el sexo oral y anal entre un hombre y una mujer adultos eran o no considerados una ofensa bajo esta ley: los ingleses dijeron que no en 1886, pero los indios post-independencia, dijeron que sí en 1968 y en 1992, en dos casos judiciales en los que se consideraba "perversidad sexual". Claro que sólo han sido dos casos: mientras que en los 150 años que esta ley lleva en funcionamiento, 200 personas han sido condenadas por homosexualidad.

¿Por qué se considera antinatural? El primer argumento es que no produce descendencia. Es decir, que sólo hay que tener relaciones sexuales para tener niños: ¿si la mujer no se queda embarazada, es un delito también? ¿Usar anticonceptivos es también ilegal? ¿Es la adopción antinatural? El segundo argumento es que "destruye la familia". De esto ya hemos oído mucho en España, y sabemos que desde el 2005, cuando se aprobó el matrimonio homosexual en nuestro país, la familia sigue existiendo, los heterosexuales siguen casándose y teniendo niños, y si al caso, hay más familias que antes, ahora que contamos a las homosexuales entre ellas.

La ley no penaliza la identidad homosexual, aunque no lo hace porque no existía el concepto cuando el texto fue redactado. Así que los homosexuales están en tierra de nadie, ignorados por la constitución - ya que habla de igualdad, pero las leyes no la ponen en práctica en lo que a ellos les concierne - y cuando por fin vieron en 2009 que sus relaciones adultas, consensuadas y privadas en sus casas y sus camas ya no eran un delito, no pudieron hacer otra cosa que alegrarse. Y ayer, cuando lo avanzado en cuatro años se vino abajo, no pudieron hacer otra cosa que protestar.

A las dos de la tarde recibí un mensaje de mi amiga Debolina: "protesta contra la decisión del tribunal supremo en Rabindra Sadan a las 3. Yo voy a ir". Inmediatamente le contesté que me apuntaba: organicé las cosas para clase, cogí mi cámara de fotos, y llegué a las 15.10 a Academy of Fine Arts, el mismo lugar donde cuatro años antes la comunidad LGBT de Calcuta había celebrado la sentencia del Tribunal de Delhi que reconocía su derecho a decidir sus relaciones y tenerlas. Ahora era el lugar de la protesta.

Cuando llegué, ya había bastante gente, y sobre todo, periodistas. Armados con cámaras de fotos, de vídeo y micrófonos, estaban entrevistando a los participantes y sacando fotos de los carteles. Había gente de todas las edades: jóvenes estudiantes veinteañeros, adultos y personas que tenían aspecto de estar ya jubilados. Supuse que no todos eran homosexuales o transexuales, puesto que yo misma andaba por allí, pero sin duda, había una variedad de generaciones allí reunida, todos con el mismo objetivo. Ser visibles.

Por eso, algunos llevaban ropa de lo más estrambótica: gafas rosas, túnicas negras, sombreros multicolor, banderas del tamaño de una persona. Algunas chicas iban vestidas de hombre, otros hombres iban vestidos de mujer. Pero la mayoría de la gente iba vestida normal, seguramente habría venido a todo correr, interrumpiendo su rutina diaria, como yo, sin carteles que alzar.

Varias organizaciones LGBT habían convocado la protesta: Student Youth Association Against Gender Violence, Sappho for Equality, la Asociación de Estudiantes de la Universidad de Jadavpur. También estaban los hijra y su Association of Transgernder / Hijra in Bengal, quienes son el tercer sexo de India: siempre visten de mujer, se dedican a la mendicidad o a la prostitución y, curiosamente, han sido recientemente reconocidos en el Parlamento Indio como ciudadanos legales y que pueden tener en su documento de identidad ese "tercer sexo", sin tener que elegir si son hombres o mujeres.

Los eslóganes y las frases de los carteles:


Fijaos en el detalle de los dibujos. Hay diferentes tipos de ciudades dibujadas (la primera a la izquierda es musulmana, la de abajo a la izquierda es china - hay una muralla - las de la derecha son más normales y poco descriptivas, quizá ciudades modernas de cualquier parte del mundo). Los pies, además del obvio código de colores (además del amor interracial, caben otros colores, todos los colores, como el rojo y el amarillo), los pies que llevan pulseras son indican que son dos mujeres, mientras que los que no las llevan son, claro, hombres.



Ami tomay dak diyechi / amar pathe hatbe esho / yemon tumi hotna keno / protibadke bhalobesho (te he llamado, ven a caminar conmigo, ama las protestas, seas quien seas)



Me encanta el cartel colorido que dice "Diversity"





Nijeke Mukto Koro ("dejad libres a sí mismos": dejad a las personas decidir libremente, por sí mismas)



La directora de Saphho for Equality, la mujer con la camiseta verde, estaba dando su discurso a las cámaras.


Esta chica ha protagonizado todas las portadas de los periódicos hoy. En las mejillas lleva escrito "Love is not a crime", y 377 tachado.


La foto es el comentario.

Debolina llegó a las 4, y me presentó a sus amigos de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de Jadavpur. Aproveché para preguntarles por qué creían que el Tribunal Supremo había revocado la inconstitucionalidad de la sección 377. Unas siglas salieron, tras varias preguntas, de sus labios: BJP.

BJP, Bharatiya Janata Party. El partido de derechas que se preveé ganador a un año de las elecciones generales de mayo 2014. El Partido del Congreso (socialista) está de capa caída, y el BJP brilla con su figura central Narendra Modi, ahora Primer Ministro de Gujarat, que desde que lo gobierna Modi, es el "milagro económico" de India. Pero también ha sido el instigador de odios raciales y religiosos entre hindués y musulmanes en su estado. 

Entre los lobbys que han presionado al Tribunal Supremo, están los extremistas islámicos, el arzobispado cristiano de India, y el BJP. Ninguno de sus líderes ha querido comentar algo al respecto, aunque lo cierto es que la mayoría de los líderes políticos del país se han mantenido al margen de la polémica, negándose a dar su opinión, o dándola anónimamente, como denuncian The Telegraph y The Times of India hoy. La mayoría de los políticos se escudan en que "el partido no ha discutido nada al respecto, y no tenemos una opinión todavía" - aunque mal huele ese todavía, puesto que han tenido cuatro años para formarse una opinión al respecto - y en que "India tiene otros problemas más acuciantes de los que preocuparse". Este último argumento no deja de ser verdad, pero, si tantos problemas acuciantes tiene el país, que los tiene, ¿por qué el Tribunal Supremo no se dedica a ellos, en lugar de a restringir libertades?

Además, me resulta muy llamativo que el "tribunal supremo" que ha dictado sentencia no haya sido el Tribunal Supremo en su conjunto, sino dos jueces pertenecientes a él, de los cuales, uno se ha jubilado ayer mismo tras la decisión. En su sentencia, mencionan algo aún más interesante: 

"Creemos que la sección 377 no va en contra de los artículos 14 y 15 de la Constitución. Está en manos del Parlamento eliminar esta sección del Código Penal si lo considera oportuno."

Eso es lo que comúnmente se llama "pasar la patata caliente". El Parlamento, en el que el Congreso se encuentra mayoría parcial, debiendo pactar con otros partidos, jamás conseguirá sacar adelante semejante proyecto, con las elecciones a la vuelta de la esquina. Aunque la comunidad LGBT cuenta con aproximadamente 12 millones de personas, en este país, eso no deja de ser una minoría. Y hay otras minorías que son más cruciales como votantes: los extremistas religiosos (de la religión que sea). Así que, al carecer de peso en la balanza electoral, el Partido del Congreso no tiene un interés especial en eliminar esta sección y hacer felices a los homosexuales, bisexuales y transexuales, ni a la población heterosexual que los apoya.

The Telegraph, el periódico en inglés más popular de Calcuta, abre hoy con un artículo bastante interesante en el que se refleja la actitud esquiva de los políticos indios. Entre sus testimonios, hay uno muy jugoso: "Preguntado por la razón por la que los partidos políticos en India no aclaran su posición respecto a esta cuestión socio-cultural, un portavoz del Congreso quitó importancia al asunto, mientras que uno de los secretarios generales del partido (Nota: no se menciona el nombre de ninguno de ellos) ha dicho: 'Estamos ocupados todavía con problemas de pan y mantequilla. Tenemos que concentrarnos en construir carreteras, en el suministro eléctrico, en el suministro de agua, y en el empleo, ya que la gran mayoría de la gente tiene que luchar por sobrevivir. Un país desarrollado puede combatir en las elecciones hablando de los derechos de la comunidad LGBT, del aborto o de legislar la prostitución, pero nosotros sufrimos otra clase de presión desde la opinión pública'."

No deja de ser verdad. Pero tampoco es que en estos cuatro años en los que no han tenido la preocupación añadida de las reclamaciones sobre los derechos de los homosexuales, bisexuales y transexuales, hayan hecho mucho por mejorar los problemas de suministro eléctrico (ved, si no, este detallado artículo de la BBC) o de agua potable. Y no hablemos de la inflación que ha subido los precios de los alimentos básicos por las nubes, ni de la educación pública...


En medio de la protesta, esta niña estaba mendigando.

Pero justamente por eso, han encontrado la excusa perfecta para no tener que enfrentarse al problema: "hay otros", y así, desestiman a 12 millones de personas que ya no tienen la libertad para amar, ni siquiera dentro de las paredes de su casa. Como dice un editorial de The Hindu, uno de los mejores periódicos del país, "la sección 377 está aquí para quedarse, al menos, a medio plazo."

Sin embargo, hay esperanza. No solo por la gente que sale a protestar, sino por el hecho de que la mayoría de los medios de comunicación estén en contra de la sentencia del Supremo, y muestren su indignación en sus artículos. Entre mis amigos indios ha habido también una ola de respuestas inmediatas de indignación. Permitidme pegar aquí algunas de las mejores reacciones que he leído en Facebook:

- What next? Ban Kamasutra as it advocates unusual erotic positions? Banish all childless couples from society? Terminate language and humanities from academic discipline afterwards may be as they don't bear apparent fruit ... ... ?!! (¿Qué será lo siguiente? ¿Prohibir el Kamasutra porque defiende posturas eróticas inusuales? ¿Desterrar a todas las parejas sin hijos de la sociedad? ¿Acabar con los estudios de humanidades de las disciplinas académicas porque no producen beneficios aparentes...?!!)

- So it's okay to rape a woman without her consent but consensual gay sex is not okay. Wah, India shining indeed! (Así que está bien violar a una mujer sin su consentimiento, pero sexo consensuado entre homosexuales no está bien. Bah, ¡India está brillando!)

- Who is the court to determine sexual preference? (¿Quién es un tribunal para determinar la preferencia sexual?)

- India: Where a 17 year old ripping out a girl's organs with a rod is not as big an offense as homosexuality !
Supreme Court of India criminalizes homosexuality. When you criminalize love, all you'll ever breed is hate.
(India: donde un chico de 17 años que destroza los órganos [sexuales] de una chica con una barra de hierro no es un delito tan grave como la homosexualidad. El Tribunal Supremo de India criminaliza la homosexualidad. Cuando criminalizas el amor, todo lo que engendrarás será odio)

Sí, están hablando de la violación de la chica de Delhi hace ahora casi un año.

Para terminar, otra nota: Reino Unido ha aprobado este año el matrimonio homosexual en dos de sus regiones (en Inglaterra y Gales, pues en Escocia  e Irlanda del Norte, esta ley debe ser aprobada por sus propios parlamentos), y entrará en vigor en marzo del 2014. India, si vas a imitar a tus colonizadores, hazlo en tiempo presente. No en la prehistoria.


* El Código Penal indio terminó de redactarse en 1860 y poco a poco fue entrando en funcionamiento, hasta hacerlo en su totalidad a principios de 1862, así que creo que 1861 es la fecha más aproximadamente correcta que puedo dar.

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